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27
Septiembre

Al permitir pagar, el juez habilita la distribución de un paquete de títulos, entre los cuales están bonos con ley Tokio. Sin embargo, sus expresiones son suficientemente ambiguas para que no se comprenda cuál es el alcance de sus órdenes. Por supuesto, al decidir si deja o no pagar, Griesa incurre en un notable exceso de competencia y de jurisdicción, pero a la vez permite que los bonistas tengan la confianza de que van a poder disponer del dinero del cupón, y los alcances de su fallo van quedando cada vez más acotados.

Al permitir pagar, el juez habilita la distribución de un paquete de títulos, entre los cuales están bonos con ley Tokio. Sin embargo, sus expresiones son suficientemente ambiguas para que no se comprenda cuál es el alcance de sus órdenes. Por supuesto, al decidir si deja o no pagar, Griesa incurre en un notable exceso de competencia y de jurisdicción, pero a la vez permite que los bonistas tengan la confianza de que van a poder disponer del dinero del cupón, y los alcances de su fallo van quedando cada vez más acotados, analizó Tiempo Argentino. En cuanto al posible desacato pedido por los fondos buitre, es difícil entender cuál es la consecuencia concreta de utilizar el término. El desacato no es aplicable a un Estado Soberano. El juez puede utilizar el desacato como un sinónimo de penas y multas que puede aplicar ante el incumplimiento de la sentencia, más algunas sanciones morales que no tienen consecuencias reales. Claramente no puede aplicar sanciones no monetarias, como podría hacer en el caso de un civil.

Lo que está pasando fuera de Argentina, como el repudio generalizado a la actitud buitre y el llamado a una Convención sobre Reestructuración de Deuda Soberana por fuera de su propia jurisdicción ha tenido consecuencias en el accionar de Griesa, quien debió menguar su actividad pro buitre. Los terceros implicados también pueden haber influido. Un caso relevante es el de George Soros, quien ha iniciado acciones legales que dan una señal a los bancos norteamericanos sobre los efectos de permitir este tipo de especulación.

El caso del Bank of New York es diferente, y Griesa se va a aferrar a él para sostener su fallo. El banco incumplió el contrato con Argentina, pero seguramente va a argumentar que lo realizó por razones de fuerza mayor, siendo la "fuerza mayor" la sentencia del juez.

Lo lógico sería que el banco devuelva el dinero con los intereses y renuncie a su actividad de fideicomisario, pero la entidad se resiste y por lo tanto ese dinero queda en un limbo jurídico. Argentina podría, por lo tanto, iniciar acciones legales contra él, aunque eso depende de las estrategias jurídicas y contractuales.

25
Septiembre

CRISTINA EN LA ONU

La Presidenta formuló este concepto al hablar ante la Asamblea General de la ONU, donde profundizó sobre los fondos buitre, a quienes acusó de obstruir "el cobro de quienes confiaron en Argentina".

La Presidenta en Naciones Unidas

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró que "no sólo son terroristas los que ponen bombas, sino también son terroristas económicos los que desestabilizan la economía de los países y provocan hambre, miseria y pobreza", al tiempo que afirmó que "en épocas de buitres económicos y halcones de guerra necesitamos más palomas de la paz y respeto al derecho".

Al hablar esta tarde ante la asamblea general de la Naciones Unidas en Nueva York, Cristina utilizó el concepto de “terroristas económicos” para referirse a los fondos buitre a quienes acusó, entre otras cosas, de amenazar, hostigar, calumniar y provocar rumores e infamas “desde lo personal hasta lo financiero” y de obstruir "el cobro de quienes confiaron en Argentina".

El discurso de la mandataria tuvo como eje el tema de la reestructuración de deudas soberanas, algo que, según ella misma recordó, ya había sido uno de los temas principales en sus anteriores discursos ante esa tribuna, como así también en las alocuciones en el pasado del ex presidente Néstor Kirchner, desde el mismo atril.

Como lo hace cada vez que se presenta en la asamblea general de Naciones Unidas, la mandataria también se refirió a la Cuestión Malvinas, al reiterado pedido de colaboración a la república de Irán en el marco de la investigación de la causa Amia, a los conflictos internacionales vigentes, a la situación de Palestina en Naciones Unidas y la necesidad de reformar algunos organismos multilaterales como el FMI o el Consejo de Seguridad.

Para hilar todos los temas que tocó durante su discurso, lo primero que hizo la presidenta fue destacar ante la asamblea que Argentina puede ser considerada "un triple leading case” (triple caso testigo) por tener que enfrentar situaciones particulares en materia económica y financiera (fondos buitre); en terrorismo y seguridad (dos atentados) y en términos de fuerza e integración territorial (la cuestión Malvinas).

Tras esa introducción, la jefa de Estado dedicó varios párrafos a agradecer la postura de la asamblea general de Naciones Unidas que hace dos semanas apoyó, con 124 votos positivos, uno de los más recurrentes planteos argentinos referidos a la necesidad de generar un marco jurídico global para regular asuntos referidos a las deudas soberanas y poner coto al accionar de los fondos buitre.

"Celebro que esta asamblea haya tomado el toro por las astas", dijo refiriéndose a la votación de la ONU que aprobó el 9 de septiembre la propuesta de Argentina, presentada a través del Grupo de los 77+China, en torno a un marco regulatorio internacional para la reestructuración de deudas soberanas.

   "No sólo son terroristas los que ponen bombas, sino también son terroristas económicos los que desestabilizan la economía de los países y provocan hambre, miseria y pobreza"

Pero no se quedó en el agradecimiento. La mandataria expresó su deseo de que “entre este año y el próximo, antes de la próxima asamblea general del 2015” la ONU cuente con el nuevo instrumento que fije normas en las negociaciones de pagos de deudas soberanas.

Ese instrumento, explicó, servirá para que “ningún otro país pase lo que está pasando la Argentina, un país con capacidad de pago y que va a pagar” al que un juez local, como es Thomas Griesa, no deja cumplir con los pagos previstos. Ese tramo del discurso, que llegó luego de que la mandataria explicara una vez más el proceso de reestructuración de su deuda externa, fue uno de los más aplaudidos de la jornada.

La jefa de Estado consideró que la medida votada hace dos semanas fue un acto de “construcción de un ejercicio de multilateralismo activo y constructivo” y lo contrapuso con otros casos en los que la multilateralidad se ve afectada por viejos mecanismos como es el caso del Consejo de Seguridad donde hay 5 miembros permanentes con poder de veto de las decisiones de la mayoría.

"Gran parte de los problemas que conmueven al mundo en materia de guerra o de paz, se deben a la ausencia de una multilateralidad efectiva y democrática, sostuvo. Y agregó: “Hay que rescatar a esta asamblea soberana de la ONU, donde cada uno de los países valemos un voto y se ejerce la verdadera democracia global. Cuando esto se cumpla a rajatabla, no digo que se solucionará todo, pero creo que habrá principios de solución” para los mayores problemas del mundo.

Durante otro tramo de su discurso, la mandataria, que llegó a Nueva York acompañada, entre otros, por familiares de las víctimas del atentado a la AMIA, se enfocó en la investigación de ese ataque terroristas y en las repercusiones de la firma del memornadum de cooperación con la república Islámica de Irán, con el objetivo de obtener declaraciones de los iraníes imputados por la justicia argentina.

Tras recordar las gestiones realizadas por el ex presidente Kirchner en el marco de la investigación y referirse a las críticas que recibió por la firma del acuerdo de entendimiento con Irán, señaló: “Esta semana nos venimos a enterar de que en el emblemático hotel de Nueva York Waldorf Astoria se reunieron el jefe del Departamento de Estado con su par iraní. Nos gustaría preguntarle a los que acusaban a Irán y lo calificaban de terroristas el año pasado, qué dirán hoy”.

“Qué dirán de los que hoy conforman el ISIS (Estado Islámico) que antes eran los Freedom Fighters (luchadores de la libertad) contra el régimen de Al Assad de Siria. Este es un problema que tenemos: desde las grandes potencias se cambia con demasiada facilidad el concepto de amigo y enemigo, terrorista y no terrorista, y tenemos que definir que no podemos seguir utilizando a la política internacional o a las posiciones geopolíticas para dirimir posiciones de poder”.

Fue tras ese pasaje de su alocución que la jefa de Estado invocó las palabras del Papa Francisco por la Paz Mundial, y luego volvió a reclamar que la Asamblea de la ONU produzca el “definitivo reconocimiento de Palestina como un integrante más, pleno, de esta asamblea” lo cual “permitirá comenzar a desatar algunos de los nudos gordianos” que generan la crisis en Medio Oriente.

En ese contexto también recordó que la Argentina viene reclamando desde hace más de cien años por la soberanía de las Islas Malvinas y ante las Naciones Unidas para que el Reino Unido se siente a negociar con la Argentina en torno a esta cuestión “sin que ningún miembro del Consejo de Seguridad se preocupe por esto”.

“Mientras esto siga sucediendo, y valga más el voto de los cinco miembros permanentes del Consejo” que el de los demás miembros de la ONU, “nada se va a solucionar y sólo serán discursos que daremos acá todos los años sin que arribemos a ninguna solución”.

“Esta asamblea -exhortó- debe retomar los poderes que ha delegado en el Consejo” para lograr que efectivamente sea un cuerpo soberano en el que “cada país tenga un voto que valga” igual que el de los demás países.

“Es importante –afirmó – que reflexionemos profundamente sobre estas cuestiones y traer la certeza de que si esta asamblea de la ONU recupera su liderazgo, su mandato, ante la inobservancia por parte de muchos países de los derechos internacionales que le aplican a otros pero que ellos no cumplen, seguro que habremos contribuido fuertemente a la construcción de la paz, de la lucha contra el terrorismo y dejarle a nuestros hijos un mundo mejor”.

El discurso de la presidenta Cristina Fernámdez de Kirchner fue introducido por la embajador argentina ante las Naciones Unidas, María Cristina Pérceval, vicepresidenta de la Asamblea que se encontraba presidiendo la sesión cuando le tocó el turno a la Argentina.

El discurso fue seguido desde las gradas por una delegación que incluyó, entre otros, a funcionarios nacionales, legisladores, dirigentes representantes de la juventud; mientras que la banca argentina la ocuparon el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; los diputados nacionales Andrés “Cuervo” Larroque y Eduardo “Wado” de Pedro; el canciller Héctor Timerman; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, el director mundial de Scholas Occurrentes, José María del Corral.

Al terminar su discurso la mandataria se dirigió al Consejo de Seguridad donde el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ya había iniciado la sesión mientras la mandataria argentina se encontraba exponiendo ante la Asamblea General.

 

24
Septiembre

NUEVA YORK

La Presidenta hablará en la Asamblea General en el cierre de su actividad oficial en Estados Unidos, que también incluyó reuniones con importantes empresarios y líderes gremiales con representación internacional.

De acuerdo al cronograma dispuesto por Naciones Unidas, Cristina Fernández de Kirchner será la oradora número 16 del encuentro y su discurso está previsto para las 12.30 (13.30 hora argentina).

La sesión 69º de la Asamblea General se iniciará con las palabras del titular del organismo, el surcoreano Ban Ki-moon, y luego seguirá con el discurso de la presidenta Dilma Rousseff, ya que por tradición Brasil tiene la responsabilidad de abrir la máxima reunión de la diplomacia mundial, debido a que fue un representante brasileño, Osvaldo Aranha, el encargado de abrir la primera asamblea del organismo en 1947.

Después de Dilma, llegará el turno del presidente norteamericano, Barack Obama, para luego continuar otros 13 mandatarios antes de que Cristina brinde su mensaje.

En esta edición, la Asamblea General estará atravesada por la delicada situación que transita el mundo a raíz del tenso panorama que quedó tras el choque armado entre Israel y Palestina, el conflicto entre Rusia y Ucrania, el avance del Estado Islámico (EL) en Irak y Siria y el sangriento accionar de sus seguidores, así como también la mortal epidemia de ébola que azota a varios países de África occidental.

En cuanto al discurso de la Presidenta, se espera que esté centrado en la cuestión de los fondos buitre y, en ese marco, también en el respaldo que recibió la Argentina al conseguir que la ONU aprobara el 9 de septiembre pasado la creación de un marco jurídico para la reestructuración de deuda soberana.

Otros tópicos que habitualmente están presentes año tras año en la intervención de la Presidenta en la Asamblea General son los referidos al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y al llamado al gobierno de Gran Bretaña para que cumpla con la resolución de Naciones Unidas y se siente a dialogar; así como el pedido a Irán para que colabore en la investigación por el atentado a la AMIA, por lo que estos temas también podrían ser parte de la exposición de la jefa de Estado en la reunión de mañana.

Para preparar cada uno de los temas que planteará, la jefa de Estado estuvo trabajando durante gran parte de la jornada de ayer

En el discurso, también se espera que Cristina haga mención al proyecto educativo "Scholas Ocurrentes" (escuelas solidarias), impulsado por el papa Francisco, quien le pidió a la jefa de Estado que lo lleve a las Naciones Unidas para que la iniciativa vaticana sea adoptada por más países.

Para preparar cada uno de los temas que planteará, la jefa de Estado estuvo trabajando durante gran parte de la jornada de ayer, que no contó con actividad oficial pública.

En su séptima participación en la Asamblea General de la ONU desde que fue elegida Presidenta, Cristina arribará al edificio del organismo ubicado en el oeste de Manhattan junto al nutrido grupo de personas que integra la comitiva oficial, entre ellos funcionarios, legisladores y dirigentes de agrupaciones políticas.

Para llegar a la zona, los asistentes a esta reunión deberán atravesar un gigantesco operativo de seguridad, potenciado especialmente por la presencia de Obama en Nueva York.

Luego de su discurso, la jefa de Estado participará, alrededor de las 15, de otro encuentro clave del día: la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convocada por el presidente de Estados Unidos para analizar la grave situación desatada ante el aumento de extremistas extranjeros que se unieron al Estado Islámico (EL) para colaborar con el sangriento accionar del grupo también conocido como ISIS.

En este marco, se espera que la Presidenta comparta con sus pares de los otros países que integran este órgano la amenaza que sufrió por parte de estos terroristas y que ella misma dio a conocer públicamente a la prensa el sábado pasado durante su visita al papa Francisco en el Vaticano.

Este mes la presidencia del Consejo de Seguridad es ejercida por Estados Unidos, que es miembro permanente junto a China, Francia, Rusia y Gran Bretaña, y en octubre será traspasada por el mismo lapso a la Argentina, que este año ocupa un asiento como miembro no permanente.

Tras su participación en este encuentro, Cristina emprenderá el regreso a Buenos Aires junto a su comitiva a bordo del avión Tango 01 que la trajo a esta ciudad el sábado a la noche procedente de Roma.

Durante su estadía en la "Gran Manzana", Cristina desarrolló una agenda de actividades que incluyó una reunión con el secretario general de la ONU, un encuentro con dirigentes del sindicalismo internacional que apoyan a la Argentina ante el accionar de los fondos buitre y audiencias con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno; y los empresarios George Soros y Eduardo Eurnekian.

23
Septiembre

NUEVA YORK

El encuentro se desarrolló por espacio de poco más de una hora en el piso 54 del hotel Mandarín Oriental, donde se aloja la jefa de Estado en su estadía en esta ciudad.

Cristina se reunió con Soros y mantuvo un diálogo sobre "las perspectivas de la economía argentina"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el empresario norteamericano de origen húngaro George Soros dialogaron hoy en Nueva York sobre "las perspectivas de la economía argentina".

El encuentro se desarrolló por espacio de poco más de una hora en el piso 54 del hotel Mandarín Oriental, donde se aloja la jefa de Estado en su estadía en esta ciudad.

"La presidenta Kirchner y el Sr. Soros discutieron una serie de temas, incluyendo las perspectivas de la economía de Argentina, recientes acontecimientos positivos en la energía y el sector de los hidrocarburos, y la reforma política de drogas de Argentina en América Latina", dijo Michael Vachon, portavoz de Soros.

Soros, uno de los hombres más ricos del mundo, es accionista de la petrolera estatal YPF, donde tiene el 3,5 por ciento de las acciones.

Previo a este encuentro, Cristina recibió en audiencia privada al titular del Banco Interamericano (BID), Luis Alberto Moreno; y cerró la jornada con una reunión con el empresario argentino Eduardo Eurnekian.