El arq. Oscar Balestieri, ex secretario de Vivienda de la provincia de Buenos Aires
La respuesta a la pandemia que asola al mundo tiene como primera medida, para evitar el contagio masivo y un posible colapso del sistema de salud, el aislamiento de las personas. Esto deja al descubiertos los problemas de hacinamiento quemuchas familias enfrentan al estar viviendo en una unidad, edificio o barrio con muy poco espacio y privados de los principales servicios.
Los barrios de emergencia y asentamientos muchas veces enfrentan la falta de agua potable y cloacas. Esto hace muy difícil mantener el lavado de manos y otras medidas de higiene que son prioridades en una cuarentena. A esa realidad se le suma la de innumerables familias con varios integrantes que viven en edificios con muchas unidades, con espacios de circulación estrechos.
Viviendas, hoteles y pensiones en mal estado o sin terminar en los que viven familias enteras en un solo ambiente. Sus integrantes comparten cama, baños, cocinas. Esta es la realidad que enfrentan los Argentinos más humildes de cara a la Pandemia.
El arq. Oscar Balestieri, ex secretario de Vivienda de la provincia de Buenos Aires, asegura que “La sociedad está tomando conciencia de las dificultades de aislarse que tienen muchos de sus ciudadanos. Es importante fijar objetivos para modificar la situación de vulnerabilidad de grandes grupos de nuestra comunidad, el Estado debe tomar decisiones urgente”.
Una de las soluciones que propone podría ser “mudanzas con ayuda económica del gobierno. Muchas familias pueden estar deseando irse a su provincia de origen, a casas de familiares en lugares más alejados. Hay que promover estas mudanza voluntarias, ayudarles económicamente para concretarlo y ponerlos en cuarentena en el lugar de llegada, con control local”. Debido a su experiencia insiste en impulsar programas de “lotes con servicios” en los conurbanos de las grandes ciudades, en donde hay tierra en abundancia, barata y con la posibilidad de darles servicios básicos, agua y electricidad, para ayudar a familias hacinadas para que puedan mudarse.
¿Cómo desarticular el hacinamiento en los barrios de emergencia? Abriendo calles, haciendo traslados parciales o creciendo en altura por ejemplo. Son proyectos laboriosos, pero con participación de la comunidad podrían resultan exitosos.
Con mirada de Arquitecto, Balestieri propone modificar los hoteles y pensiones, hay que plantear la transformación de viejas casas y convertirlas en unidades adecuadas. De esta manera, se renueva y rescata una cantidad importante de metros construidos con la ventaja cultural de rescatar imágenes de ciudad y mejorar sitios degradados en beneficio del entorno.
El Barrio 31, con más de 200 casos confirmados de Covid-19 y con más de 10 días sin agua es un tema que preocupa y mucho. Balestieri es firme en su opinión “Hay que comenzar con estas medidas de modificar las condiciones de vida, voluntariamente, con participación popular, con ayuda de las organizaciones del pueblo. El hacinamiento puede corregirse y está en nuestras manos iniciar las soluciones. Hay viviendas nuevas, que aún no han sido asignadas ni habitadas, es posible mudar allí a familias críticas, en comodato, luego se resolverá su situación legal”.
Para terminar Balestieri cita al Dr. Ramón Carrillo y es contundente “ el acceso al agua potable es una prioridad. Este objetivo es totalmente posible en casi la totalidad de nuestro país; en especial, en las grandes ciudades que generalmente están en llanuras. Tienen disponibilidad de agua natural, que requiere poco tratamiento. Las obras necesarias para que todos puedan acceder al agua potable no implican inversiones imposibles y deben hacerse”.
