
Los cubanos se lanzaron de manera masiva sobre una serie de comercios en todo el país que abrieron este lunes y permiten la compra con monedas extranjeras, como parte de un plan
del gobierno para reactivar la maltrecha economía de la isla, agravada por la pandemia de coronavirus. Al mismo tiempo, se eliminó el gravamen al dólar, en un paso más de un proceso de captación de divisas, según anunció días atrás el presidente Miguel Díaz-Canel.
Ubicados en las cabeceras provinciales, un grupo de 72 centros comerciales, de los 4.800 con que cuentan las cadenas estatales Tiendas Caribe y Cimex, ampliaron la red que desde octubre último vendía electrodomésticos y piezas de autos en moneda libremente convertible.
Largas filas se formaron a las puertas de poco más de una decena de tiendas de La Habana dedicadas a la venta de electrodomésticos, ferretería, alimentos y productos de aseo, artículos considerados como de “gama media y alta”.
Las mercancías no se pagan en efectivo, sino con tarjetas magnéticas asociadas a cuentas bancarias nacionales en moneda extranjera o a las operadoras aprobadas como Mastercard o Visa.
Con barbijos y paciencia, decenas de cubanos hicieron filas el lunes para comprar en las nuevas tiendas que aceptan dólares y otras monedas extranjeras. /EFE
En el centro comercial 3ra y 70, del barrio de Miramar, los estantes están bien surtidos de alimentos, productos de higiene personal y electrodomésticos, incluidas motocicletas eléctricas.
El acceso de los cubanos a bienes de consumo ha estado golpeado en los últimos meses por el arreciado bloqueo que Estados Unidos aplica contra Cuba desde hace más medio siglo, recrudecido por la administración de Donald Trump, al que se sumaron cuatro meses sin turistas, por efecto de la pandemia.
“Creo que abrir estas tiendas es una buena decisión que en definitiva ayuda a una parte de la ciudadanía, los que tenemos acceso a monedas extranjeras, pero a la larga se revertirá en todos si la economía mejora”, dijo a la agencia Xinhua el jubilado Andrés Hernández.
Un vendedor de refrescos pasa junto a una cola de personas para entrar a uno de los mercados habilitados para la compra en dólares, este lunes en La Habana (Cuba). /EFE
Hernández, quien empuja una carretilla comercial donde sobresalen los alimentos, consideró que lo sorprendieron los precios, pues “esperaba que fueran mucho más altos”.
Estas nuevas tiendas -además de las de la capital se instalaron en cabeceras provinciales-, se suman a un proceso de dolarización del comercio minorista que comenzó a finales de 2019, cuando se abrieron bajo la modalidad de venta en divisas extranjeras para electrodomésticos. El efecto fue un incremento del precio del billete verde en el mercado negro, dado que los bancos tampoco ofrecían dólares.
Con índices de crecimiento mínimos, la economía cubana vive horas bajas con una ineficiencia casi crónica y una constante falta de divisas fuertes para adquirir materias primas, alimentos y bienes en el mercado internacional, algo que el gobierno trata de revertir.
Los comercios que venden en divisas extranjeras recibieron gran cantidad de público este lunes en La Habana y otras ciudades de Cuba. /REUTERS
El Producto Bruto Interno mostró un crecimiento cercano a cero, sumado a la falta de productividad y la tendencia a importar más que a producir.
Ahora, además la pandemia dejó a la isla sin los ingresos del turismo y recortó el envío de remesas, dos rubros claves. El resultado fueron largas colas y exasperación por la carencia de alimentos.
Como parte de ese esfuerzo, el presidente Díaz-Canel aprobó la semana pasada la eliminación del gravamen del 10 por ciento al dólar, una medida vigente desde 2004 y que hacía que por cada unidad del billete verde comprado en el mercado local se recibieran 0.87 centavos.
La medida fue adoptada por el gobierno cubano como respuesta a la decisión de Estados Unidos de prohibir el uso del dólar en las transacciones comerciales internacionales con Cuba, como parte del entramado legal del bloqueo.
Barbijos y distancia social en las filas para las nuevas tiendas que venden en divisas en Cuba, como esta en la capital. /REUTERS
De acuerdo con algunos expertos, ese gravamen desestimulaba además el envío de remesas familiares a Cuba.
“Esta es una medida que beneficia a todos los cubanos de dentro y fuera del país, (…) que se toma en medio del recrudecimiento del bloqueo y permite darle más capacidad de compra al dólar”, explicó en la televisión nacional el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil.
La eliminación ahora del gravamen busca incentivar más las compras en el comercio minorista y “suplir la demanda de un sector de la población con solvencia en divisas”, apuntó Gil.
En ese enfoque coincidió la oficinista Ana Teresa González, quien recibe remesas de sus hijos que viven uno en Estados Unidos y otro en España, y ahora siente que “el dinero puede alcanzar más”.
“Ahora aumenta mi poder adquisitivo y puedo resolver más problemas”, afirmó González antes de entrar al centro comercial La Puntilla, que también vende en moneda extranjera.
“En medio de una crisis económica de alcance y duración muy inciertos, la administración de Díaz-Canel usa el crédito político de su manejo exitoso de la pandemia para implementar reformas económicas pospuestas por más de una década”, explicó a Associated Press el economista cubano Arturo López-Levy, profesor de Holy Names University en California.
Cuba logró controlar el avance del nuevo coronavirus, que en estos cuatro meses reportó 2.446 enfermos pero que fue disminuyendo en casos hasta informar cero nuevos positivos este lunes.
El plan del gobierno
El plan gubernamental abarca 12 tareas, con énfasis en la producción de alimentos para garantizar la soberanía alimentaria y eliminar una factura anual que ronda los 2.000 millones de dólares.
También incluye el establecimiento de pequeñas y medianas empresas, tanto en el sector estatal como en el privado, así como incentivos para la inversión extranjera.
Además, el programa prevé la creación de mercados mayoristas para abastecer a los trabajadores privados, otro viejo reclamo del sector autónomo cubano que suma unas 600.000 personas.
También busca fomentar las cooperativas no agropecuarias y dar mayor autonomía a las empresas estatales.
Las autoridades anunciaron que se mantendrá el circuito minorista en CUC, moneda ahora a la par del dólar y que se cambia por 24 pesos cubanos, donde se venden los productos “de gama económica”.
También anunciaron que se mantendrá el suministro básico por la Libreta de Abastecimiento, que entrega a cada cubano una cuota mensual de alimentos como arroz, porotos, pollo, café y azúcar, todo pagado en pesos a precios subsidiados.
Fuente: AP y Xinhua
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA
COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.
CARGANDO COMENTARIOS
Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.
Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.





