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El Gobierno alemán afirmó este miércoles que tiene pruebas inequívocas de que el opositor ruso Alexéi Navalny fue envenenado con un agente neurotóxico de tipo Novichok y exigió explicaciones urgentes a Rusia, que se dijo dispuesta a colaborar.
Navalny colapsó el 20 de agosto en pleno vuelo hacia Moscú, luego de abordar una aeronave en el aeropuerto de la ciudad de Tomsk, en Siberia. A poco más de una hora de haber despegado, el abogado comenzó a descompensarse de tal manera que obligó a un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Omsk-Tsentralny. Jamás llegó a cubrir la distancia de 3.600 kilómetros hasta la capital rusa. Navalny fue hospitalizado en grave estado en el centro médico de la localidad siberiana.
Inmediatamente la portavoz de Navalny, Kira Yarmysh, informó que el activista anticorrupciónse encontraba en coma y conectado a un respirador artificial. Y allí mismo nacieron por parte de la esposa del opositor más encarnizado de Putin, Yulia Navalnaya, las sospechas de un envenenamiento. Uno de los principales indicios de esa posibilidad estaban sustentados en el hecho de que Navalny había consumido una taza de té en un café del aeropuerto de Tomsk.
Fue Navalnaya la que pidió a la organización Cinema for Peace Foundation que sacaran a su esposo de Rusia para llevarlo a Alemania. Rápidamente se activó un complejo panorama de negociaciones que permitieron la llegada de una ambulancia aérea con equipamiento médico y especialistas, que terminó trasladando a Navalny. El vuelo sanitario aterrizó en el aeropuerto Tegel, en el noroeste de Berlín, el 22 de agosto. .
Desde entonces, el célebre opositor se encuentra en coma inducido, ingresado en el hospital universitario de la Charité en la capital alemana.
Declaración del Gobierno Federal Alemán sobre el caso Navalny
Finalmente, el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, anunció el miércoles en un comunicado que los exámenes toxicológicos obtenidos en el hospital universitario Charité y analizados en un laboratorio del ejército alemán, ofrecían pruebas inequívocas de que el opositor ruso Alexei Navalny, fue envenenado con una sustancia usada en la producción de armas químicas y que pertenece al grupo del agente tóxico novichok, luego de muchas especulaciones sobre la toxina que pudo causar la intoxicación del referente opositor.
La misma canciller alemana, Angela Merkel, condenó duramente en una transmisión por video el “intento de asesinato por envenenamiento” del opositor ruso con el objetivo de silenciarlo. La mandataria agregó que el ataque tendrá una “respuesta común adecuada” porque atenta contra los “derechos y valores fundamentales”.
El embajador ruso fue invitado al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se le dejó en claro una vez más de manera inequívoca que Rusia tenía que aclarar las circunstancias de manera completa y transparente. Alemania discutirá ahora con sus socios europeos cómo reaccionar apropiadamente a esta situación que considera gravísima.
En paralelo a estos eventos, el doctor en ciencias químicas, Leonid Rink, que participo en la creación del nueroparalizante, declaró a la agencia rusa Sputnik que los eventos acontecidos en Alemania eran una tontería política. Afirmó que los síntomas que tiene el opositor ruso Alexéi Navalny no tienen nada que ver con el envenenamiento proveniente una sustancia de la familia novichok. De manera terminante afirmó que, si el opositor ruso hubiera sido envenenado con novichok “habría estado descansando en el cementerio hace tiempo”.