Europa y Gran Bretaña, frente al precipicio de un Brexit sin acuerdo

Los 27 dirigentes nacionales de la Unión Europea se reúnen este jueves y viernes en Bruselas –sin prensa y con delegaciones muy restringidas por la pandemia- para decirle

al primer ministro británico Boris Johnson que no le va a funcionar el ultimátum y que si abandona las negociaciones será su país el gran damnificado.

También para poner al día los planes de contingencia ante la eventualidad de que el Reino Unido acabe el 31 de diciembre su año transitorio hacia su salida de la Unión Europea sin acuerdo alguno que amortigüe el destrozo económico.

Boris Johnson dijo varias veces en las últimas semanas que si de esta cumbre los 27 no salían con un acuerdo que le satisfaga cerraría la puerta a las negociaciones. Es una amenaza a la que en Bruselas nadie da credibilidad.

La cumbre, probablemente, dará una patada hacia adelante de unas semanas a la lata del Brexit para seguir negociando. Los europeos han repetido desde hace años que nunca se van a levantar de la mesa. Si alguien rompe las negociaciones tendrá que ser Londres.

El negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier, este jueves durante la cumbre en Bruselas. Foto: AFP

El gobierno británico apenas tiene ya tiempo –hay que dejar unas semanas para las ratificaciones parlamentarias de un hipotético acuerdo- y para forzar más el clavo, el comisario europeo de Industria, Thierry Breton, dijo este miércoles en una entrevista radiofónica que las aduanas europeas están listas para un Brexit duro y sin acuerdo alguno –por lo que el comercio entre la isla y el continente pasaría a regirse por las normas de la OMC-, pero no las aduanas británicas.

Las exigencias de Bruselas

Los capítulos que impiden que se alcance un acuerdo son los mismos desde hace meses. Bruselas exige por ejemplo que el Reino Unido se comprometa a alinearse a la política europea de ayudas de Estado para evitar que el gobierno británico ceda a la tentación de convertir su economía en un paraíso fiscal que dañe a los europeos.

Los europeos exigen también que el gobierno británico asegure que mantendrá de forma similar a las europeas todas sus leyes sobre asuntos como protección medioambiental, ayudas sociales o derechos de los trabajadores. La cumbre podría terminar con el encargo de los 27 a la Comisión Europea para que actualice y amplíe sus actuales planes de contingencia ante un posible Brexit duro. Y podría también cerrar otra puerta que quieren abrir los británicos.

Todos esos compromisos y promesas deben poder exigirse ante los tribunales para evitar que el Reino Unido haga como durante este año transitorio, en el que legisló sobre Irlanda del Norte de forma que es incompatible con el Acuerdo de Retirada que regía la transición hacia el divorcio definitivo.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la jefa de gobierno de Alemania, Angela Merkel, este jueves en la cumbre de Bruselas. Foto: EFE

Esa iniciativa de Boris Johnson acabó con la poca confianza que tenían en él sus homólogos europeos. Boris vuelve a ser visto en la capital europea como una mezcla de payaso, reaccionario ultraliberal y mentiroso, lo que fue durante los años 90, cuando estuvo a cargo de la corresponsalía en Bruselas del diario eurófobo británico The Daily Telegraph.

También quieren los europeos que sus pesqueros sigan faenando en aguas inglesas como hasta ahora. Anatema para el gobierno británico, cuyo pequeño económicamente pero políticamente sensible sector pesquero votó masivamente a favor del Brexit porque les habían prometido que ya no deberían compartir sus aguas.

Londres empieza a ceder ante el temor al precipicio. El negociador británico, David Frost, llegó a decir que estaría dispuesto a ceder en materia de ayudas de Estado si los europeos cedían en pesca. El negociador europeo, Michel Barnier, se entrevistó poco después con la alemana Angela Merkel y con el francés Emmanuel Macron para pedirles que cedieran algo en pesca.

Los países cuyos pesqueros más faenan en aguas británicas no aceptan lo que propone Londres: un sistema de cuotas de pesca negociable anualmente. Son, por orden de importancia según sus flotas pesqueras en aguas inglesas, Francia, España, Dinamarca y Bélgica.

Nadie quiere echar leña del Brexit al fuego de la pandemia y su crisis económica, pero los europeos no tienen ninguna intención de ceder porque saben que la posición negociadora del Reino Unido es mucho más débil. La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, dijo este miércoles que la UE sigue buscando un acuerdo, “pero no a cualquier precio”.

Mirá también
Mirá también

Bruselas adopta acciones legales contra el Reino Unido por violar el acuerdo del Brexit

Mirá también
Mirá también

Gran Bretaña: la Cámara de los Comunes dio luz verde a la ley que permite romper el acuerdo del Brexit impulsada por Boris Johnson

Bruselas, especial

CB​

COMENTARIOS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

CARGANDO COMENTARIOS

Clarín

Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active
Cancelar
Clarín

Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Exit mobile version