
Durante el tiempo que rigieron los protocolos por Covid-19, Villagra sostuvo un comportamiento cuanto menos oportunista y, con el apoyo de los diputados Nicolás Slimel y Enrique Paredes, viajó a Buenos Aires para realizar las certificaciones que lo validarían en el cargo que usurpa, aún en conocimiento que existía un acta notarial que definía su expulsión.
Villagra, apañado por Slimel, Paredes y un sector de la CGT para que sostengan su inconducta, llamó a elecciones de modo artero, sin dar la posibilidad a Escobar de participar en la mesa de paritarias, pues Villagra contó en esa movida con la ayuda de la CGT. Tampoco permitieron participar de una convocatoria por zoom, importante para el gremio, en el cual hace más de un año y medio usurpa el cargo, excusándose en cuestiones internas. Lo cierto es que el comportamiento de Villagra ha perjudicado a los empleados de IPDUV.
Con la llegada de la nueva normalidad, se pudo realizar una asamblea con los empleados del IPDUV, y todos coincidieron en exigir la expulsión de Villagra, ya que ellos deciden quienes los van a representar en el Sindicato de Trabajadores de Viviendas.
Escobar y la representante legal del gremio, la doctora Carolina Aguirre, señalaron que continúan las acciones legales y actuarán como Comisión Provisoria porque así se decidió en la Asamblea realizada este jueves. Además, subrayaron la necesidad que se sepa que el accionar de Villagra es ilegal, y todo lo que haga en nombre del sindicato o haya hecho, es nulo, ya que es una persona que se rodeó del poder político para defender sus intereses personales.