
También se ha diseñado un nuevo plan de estudios y un programa de formación progresiva para 1.900 agentes policiales a los efectos de lograr especializaciones, diplomaturas, maestrías y excelencia formativa basada en lo prescripto por la Constitución Provincial, y las leyes que reglamentan su ejercicio.
Un episodio de violencia es inadmisible. No podemos ni debemos admitir en la policía de la provincia un integrante que cometa semejante acto de barbarie. La medida disciplinaria de exoneración debe ser automática y la aplicación del Código Penal debe ser riguroso.
Una vida no puede recuperarse, pero la justicia debe reparar este acto siniestro. No puede, no debe haber en nuestras fuerzas de seguridad un miembro que admita siquiera la posibilidad de utilizar un arma para matar a otro hermano.
La policía es un agente auxiliar de la justicia. Un agente que como cualquier funcionario público es un servidor y en el cumplimiento de sus funciones debe garantizar la seguridad de todos y todas.
La diferencia entre un policía y cualquier otro agente no es solo la portación de un arma, sino contar con conocimientos y entrenamientos especiales para intervenir y manejar estas situaciones, por lo que se espera su accionar siempre sea superior al accionar de un ciudadano común. A mayores conocimientos especiales, mayor responsabilidad. Los valores que debemos defender son precisamente la vida, la libertad, el patrimonio y el honor.
Si defendemos la vida, no podemos provocar la muerte.
Por lo tanto, las decisiones adoptadas fueron:
a) separación inmediata del Director de Zona y Supervisores de la Dirección Regional de la localidad;
b) detención de 5 agentes dispuesta por la Fiscalía de Derechos Humanos de Sáenz Peña;
c) designación de un interventor de la Dirección Regional;
d) constitución del Estado como querellante particular de la causa;
e) supervisión por parte del Comité de Prevención de la Tortura y Secretaría de Derechos Humanos y Géneros nacional y provincial.
Nuestro dolor es inmenso. Nuestro compromiso es irrenunciable. Nuestra lucha es histórica.






