Hay que sentirse en un estado especial, de aceptación cordial, de burla amable, y hasta de complicidad sin reservas. Así es como puede disfrutarse de “Barbie”, inteligente comedia boba color de rosa.

No cualquiera hace una comedia. Y menos, una comedia boba, algo tan alegre, ridículo e inimputable que desarme e incluso enamore un poquito a quien la ve. Tampoco cualquiera ve una comedia boba. Hay que sentirse en un estado especial, de aceptación cordial, de burla amable, y hasta de complicidad sin reservas. Así es como puede disfrutarse de “Barbie”, inteligente comedia boba color de rosa, vaga descendiente de “La muñeca” del maestro Ernst Lubitsch, y de “Mannequin”, de Michael Gottlieb, que era tan tonta y compradora que hasta tuvo una segunda parte.
Barbie, ya sabemos, es una muñeca creada para que las niñas le prueben vestiditos y le imaginen historias. Bueno, ésta es una de esas historias. La inventaron Greta Gerwig y Noah Baumbach, que son dos niños grandes, maliciosos y burlones, casados entre sí. La dirigió Greta, que invitó a jugar a Sarah Greenwood, diseñadora de producción, Jacqueline Durran, vestuarista con dos Oscar en el placard, Katie Spencer, decoradora, y otras niñas grandes, sobre todo Margot Robbie, actriz que hace poco vimos como una loca zafada y descerebrada en “Babylon” y ahora encarna muy bien a una muñeca inocente, feliz y descerebrada. Claro que la actriz tiene cerebro y calculadora. Ella y su marido encabezan el grupo de productores, donde también participa, lógicamente, la empresa Mattel de juguetes.
En este juego lleno de colores, artificios y disparates Barbie y varias otras Barbies viven junto a Ken y varios otros Ken en un mundo de fantasía, hasta que, de pronto, la chica tiene una crisis de identidad que pone en crisis al capo de Mattel y toda su gente. No vamos a contar lo que pasa. Solo que el viejo e irónico “Barbie Girl” del grupo Aqua fue malamente reversionado, que hay un lindo tema de Billie Eilish, “What was I made for?”, y en el reparto se anotan los Ken optativos de Simu Liu y Kingsley Ben-Adir, actor con futuro que ya encarnó a Malcolm X en un film y a Barack Obama en una miniserie. El Ken oficial, torpe y cargoso, está a cargo de Ryan Gosling, que se luce debidamente, estilo Marley (dato curioso, el mejor papel de Gosling hasta ahora fue con otra muñeca, pero inflable, en el melancólico “Lars y la chica real”).
“Barbie” (id, EEUU, 2023). Dir.: G. Gerwig. Int.: M. Robbie, R. Gosling, A. Greenblatt, K. Ben-Adir.
Fuente Ambito







