
Las grandes estrellas no asistirán este fin de semana a la Comic-Con debido a la histórica huelga de Hollywood. Pero mientras algunos de los asistentes están decepcionados, los fans de los comics celebran su regreso. El gigantesco encuentro de la cultura pop que se celebra en San Diego, California, suele acaparar titulares por los fans que hacen fila durante días para ver a estrellas como Tom Cruise o Dwayne “La Roca” Johnson. Pero la semana pasada, los actores se sumaron a la huelga de guionistas y, por tanto, se les prohibió publicitar sus películas y series. Así, famosos y estudios, desde Amazon a Warner Bros, cancelaron sus apariciones en la Comic-Con. El encuentro, que se celebra hasta el domingo, se ha convertido en la mayor reunión de cultura pop estadounidense, con 130.000 visitantes anuales disfrazados de todo tipo de cosas, desde superhéroes hasta monstruos espaciales. Como se sabe, la Comic Con tiene réplicas más pequeñas en todo el mundo: en la Argentina se hacen dos ediciones (la última fue el mes pasado en Costa Salguero).
El origen
Sin embargo, su primera edición, idea de un coleccionista de comics de 36 años, congregó a sólo 100 personas en el sótano de un hotel barato en 1970. La “Golden State Comic-Con”, como se llamaba, se concibió en un principio como una forma de que los aficionados se relacionaran entre sí y conocieran a sus héroes: los creadores de comics. Un gigantesco salón de convenciones con innumerables charlas, seminarios y firmas ha seguido permitiendo a los fans hacer precisamente eso. Hoy en día, suele quedar eclipsada por el famoso auditorio Hall H de la Comic-Con, donde se hacen anuncios masivos de películas. Este año, los aficionados están entusiasmados con la idea de ver los paneles sin “tostarse al sol en una fila gigante durante horas. Por supuesto, la incertidumbre sobre la programación de este año ha creado dolores de cabeza logísticos a los organizadores. Las conversaciones entre los actores de Hollywood y los estudios llegaron a su fin la semana pasada, dando a la Comic-Con sólo unos días para cambiar de rumbo desde que se convocó la huelga. David Glanzer, responsable de marketing de la Comic-Con, aseguró que estaban adaptándose a la situación. “Realmente nos hubiera gustado que se hubiera encontrado una solución antes de esto”, lamentó. Sin embargo, la organización es cada año “como un cubo de Rubik”, y los organizadores siempre cuentan con planes de contingencia, añadió. El Hall H acogerá por primera vez un panel de cine indio, un gigantesco lanzamiento de un nuevo videojuego de “Spider-Man” y varias proyecciones de películas de animación, incluida la nueva película de “Teenage Mutant Ninja Turtles”. Los asistentes gastan miles de dólares en viajes, hoteles y sus entradas para la Comic-Con, cuya obtención es muy competitiva y se agotaron hace meses. “Habrá cierta decepción por la falta de presencia de Hollywood”, afirma Glanzer, quien espera que muchos descubran por sí mismos las alegrías del formato que lanzó la Comic-Con hace más de medio siglo. Este año, “quizá te desvíes a un lugar al que normalmente no te desviarías”.
Fuente Ambito







