Tomando el período 2003-2023, han pasado en total 167 autoridades educativas en las 24 jurisdicciones que tiene nuestro país. El promedio de duración en el cargo de las autoridades al frente de las carteras educativas provinciales en los últimos 20 años es de 3,3 años, una cifra mayor al promedio de duración de los ministros nacionales de 2,8 años del mismo período.
La importancia de la continuidad y el cumplimiento del mandato completo de las autoridades educativas durante una gestión tiene un estrecho vínculo con la estabilidad y la extensión de las políticas públicas en materia de educación. “La duración en el cargo de los ministros conforma una experiencia indispensable para desarrollar una gobernabilidad efectiva y concretar con éxito la implementación de políticas”, explican los autores del informe.
Si bien consideran que la estabilidad en los cargos ejecutivos y de toma de decisión en matera educativa no garantiza una gestión exitosa, también es cierto que un mandato breve o que sufre una interrupción dificulta la implementación de cambios y acciones concretas en la materia, lo cual puede interpretarse desde el punto de vista de la relevancia que una gestión o administración le da a la entidad Educación como tal.
En este sentido, Mario Perna, exministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Catamarca, destacó que “la permanencia suele ser uno de los indicadores considerados para dar cuenta de la sostenibilidad de una política pública, pero ello no implica per sé que la permanencia sea sinónimo de eficacia o eficiencia en las políticas del sector, debiendo poner en juego para ello otros indicadores o herramientas, si efectivamente existe una política pública para el sector, si ella es acompañada por otros actores decisores y si hay voluntad política para poner a la educación entre sus prioridades”.
Claudia Balagué, exministra de Educación de Santa Fe, planteó: “Las transformaciones necesarias en educación son difíciles de implementar en un sistema tan amplio y diverso. Si el ministro o ministra de Educación no acierta en el contenido y la metodología a implementar suele ser el fusible y debe dejar el cargo. Por eso es tan frecuente, y los datos lo demuestran, que no finalice su período de 4 años de gestión. Esto va en detrimento de cualquier transformación perdurable”, explicó.
Elecciones 2023: un año marcado por posibles cambios en educación
En estos 20 años hubo, por lo menos, un cambio de ministro por año. En la foto general, se observó que los años con mayor rotación en autoridades de áreas educativas (a nivel nacional y provincial) coincidieron con los de elecciones de presidente y gobernadores.
Por ejemplo, en 2007 hubo 23 cambios de ministros provinciales; en 2015 hubo 18 cambios y cierran la lista los años 2011 y 2019, con 16 cada uno. En contrapartida, los años con menos recambios fueron 2010, 2020 y 2023 (hasta julio), con una sola modificación.
En esa línea, Analia Berruezo, exministra de Educación de Salta, señaló que “la permanencia de los equipos de gestión en las carteras educativas brinda la posibilidad de sostener políticas educativas públicas de calidad, la mejora continua en el tiempo es un factor central, generando estabilidad y confianza”.
Educación: cuáles son las provincias que más sostienen en el cargo a sus autoridades
Respecto a la duración, el relevamiento de AE indicó a través de un ránking cuáles son las provincias con mayor y menor estabilidad en lo que a autoridades educativas se refiere, tomando en cuenta las 24 jurisidicciones del país.
En el lapso 2003-2023, las jurisdficciones con mayor estabilidad de ministros de Educación han sido Córdoba y Tucumán, donde cada una tuvo 3 ministros en 20 años, con un promedio de duración en el cargo de 6,7 años. Luego aparecen Formosa y Misiones, con 4 ministros cada una y una duración promedio de 5 años.
En el otro extremo, las jurisdicciones que han cambiado con mayor frecuencia sus autoridades educativas aparece en primer lugar como la mayor inestabilidad Chubut, con 13 ministros y una duración promedio de 1,5 años. La siguen San Luis, Chaco y Tierra del Fuego, con 10 ministros cada una desde 2003.
La participación de las mujeres en cargos del área de Educación
El sector educativo es una de las áreas con mayor paridad de género. Según el relevamiento realizado por UNESCO en las pruebas ERCE del 2019, el 94,6% de los docentes de primaria son mujeres, siendo la proporción más alta de la región.
Otro dato es que el 66,6% de los directores de escuela secundaria son mujeres (Postay et al., 2022). Desde el retorno de la democracia y hasta el 2018, solo el 11% de los ministerios de Educación de la Nación estuvieron cubiertos por mujeres (Volman et al., 2018).
Sin embargo, durante el periodo analizado en el informe de Argentinos por la Educación, el 43,1% del máximo cargo de la máxima autoridad educativa de las provincias fue ocupado por mujeres, mientras que el 56,9% fueron varones. Si se toma en cuenta que el 94,6% de los docentes de escuela primaria son mujeres (Alu, Bonelli y Nistal, 2023) y que el 66,6% de los directores de escuela secundaria son del mismo género (Postay, Catri y Nistal, 2022), se desprende que la participación de las mujeres en el sistema educativo es mucho mayor que la que tienen en los cargos públicos de decisión.
Además, se ven disparidades entre jurisdicciones. Las provincias con menor proporción de mujeres durante el periodo analizado fueron La Rioja (20%) y Formosa, Misiones y Neuquén (25%) y las que mayor proporción tuvieron fueron Santa Fe (83,3%) y Santa Cruz, Tucumán, Santiago del Estero y San Juan (67%).
Fuente Ambito











