Tras varios meses de especulaciones, el secretario de Legal y Técnica, Javier Herrera Bravo, dejó su cargo. El abogado y académico será remplazado por María Ibarzabal Murphy, quien en los hechos ya cumplía con una función técnica similar. La abogada forma parte del riñón del asesor presidencial Santiago Caputo, quien logró hacerse de un área jurídica clave en la gestión de comanda Javier Milei.
La salida de Herrera Bravo
La salida de Herrera Bravo fue confirmada esta tarde por la Oficina del Presidente. Ibarzabal Murphy estará a cargo de la unificación del el área con la Secretaría de Planeamiento Estratégico Normativo, que manejaba desde hace varios meses. Según pudo saber este medio, la llegada de la letrada tuvo el visto bueno de gran parte del gabinete, incluyendo a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien fue quien propuso al saliente secretario a inicios de la gestión libertaria; el ministro de Desregulación, Federico Struzenegger, y la propia Karina Milei, que habilitó de primera mano a la caputista para cuidar la firma de su hermano mayor.
El abal de la hermanísima es, cuanto menos, llamativo. Pese a que en el último tiempo la secretaría legal técnica había pasado a un segundo plano, puesto que todos los lineamientos jurídicos del oficialismo eran previamente consultados con Ibarzabal y no con Herrera Bravo, lo cierto es que el desembarco de la abogada consolida un nuevo avance de Caputo en áreas claves del mapa del estado, desde donde construye un poder cada vez más avasallante.
El ya apodado Mago del Kremlin controla desde su pequeño despacho en el primer piso de la Casa Rosada ravioles claves de la gestión. El Ministerio de Justicia, de Mariano Cúneo Libarona, es custodiado con énfasis por el viceministro Amerio, encargado de llevar las riendas de la rosca judicial del gobierno. Lo mismo ocurre con la Secretaría de Inteligencia, a la que el propio Caputo le entregó la titularidad a Sergio Neiffert, hombre de Jesús Cariglino en sus tiempos como intendente de Malvinas Argentinas.
El avance de Caputo en áreas claves de poder lo llevó a juntar a más de un enemigo puertas adentro de la Casa Rosada. El ex estudiante de ingeniería aumentó como nadie su poder, al punto de oficiar como un virtual jefe de gabinete, posicionando a los ministros en un lugar de absoluta sumisión hacia un monotributista sin firma ni nombramiento formal. Pese a vivir en las sombras, el asesor forma parte fundamental del Triángulo de Hierro que completan los Milei y, al pesar de El Jefe, su continuidad dentro del circuito libertario es de las pocas garantías que aún conserva un oficialismo flojo de institucionalidad y aliados reales.

El desembarco de Ibarzabal Murphy tiene como principal objetivo la dinamización del área. Dentro del gobierno afirman que, pese a formar parte fundamental del trabajo que realizaba el saliente secretario, quien aún conservaba el poder real era Herrera Bravo. Con su renuncia consumada, cerca de la flamante funcionaria afirman que su llegada a la Secretaría Legal y Técnica le entregará al órgano una ejecución más proactiva y que será más sencillo «cumplir con los deseos del presidente», quien mañana viajará a Estados Unidos para recibir un nuevo galardón luego de participar del acto conmemorativo por los 43 años del inicio de la Guerra de Malvinas.
“Mary”, en inglés, como la apodan dentro de Casa Rosada, fue una de las encargadas, junto a José «Cochi» Rolandi, de la redacción de la Ley de Bases que el oficialismo aprobó a contrarreloj en junio del año pasado. También se puso al frente de la redacción de la reforma estructural de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) -ex AFIP-, la implementación de la Ley de Boleta Única de Papel, la suspensión de las PASO y el decreto de necesidad y urgencia con el que el gobierno anunció el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
La abogada, además, formó parte de los prestigiosos buffets Cassange y Marval O’Farrell Mairal, de quienes se rumorean que sus letrados también colaboraron en la redacción de la ley ómnibus. Al igual que el propio Herrera Bravo, Ibarzabal también formó parte de la gestión Cambiemos como funcionaria en la Procuración del Tesoro Nacional, que en aquel momento comandaba Bernardo Saravia Frías. Su llegada, afirman, traerá bajo el brazo más y nuevas medidas legales que colaboren a avanzar en los planes liberalizadores del presidente.
Fuente Tiempo Argentino