Fate: el Gobierno dictó conciliación obligatoria y acusa de golpista a Madanes Quintanilla

Después de la reunión de urgencia con representantes de ambos sectores, el gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria entre Fate y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA). La resolución se tomó este mediodía en el encuentro virtual que encabezó el secretario de Trabajo, Julio Cordero, y del que participaron delegados de la empresa y el sindicato. La medida será por quince días y no se descarta que pueda extenderse en el tiempo para llegar a una solución.

Según especifica el comunicado enviado desde el Ministerio de Capital Humano, durante este plazo conciliatorio las partes “deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar medidas que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales, mientras se desarrollan las instancias de negociación convocadas por el Ministerio”. Ésta no es la primera vez que el estado oficia como mediador entre ambos en la presidencia de Javier Milei. Desde el 2024 la secretaría tomó intervención del caso desde el momento que la empresa solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis.

Julio Cordero, secretario de Trabajo

Incongruencias en el gobierno por el discurso contra Fate y Madanes Quintanilla

Pese a que el anuncio llegó a la resolución esperada, en Casa Rosada los posicionamientos ante el conflicto son de los más variados. Por la mañana, un importante agente del oficialismo dejó trascender que para el Ejecutivo el cierre de esta empresa a un día de tratarse la Reforma Laboral en el Congreso es todo menos una casualidad. Para la misma fuente, Javier Madanes Quintanilla, presidente de Fate y Aluar, es autor de la operación contra la política de apertura indiscriminada de importaciones que promueve el gobierno libertario, al tiempo que adoptó una actitud “golpista” frente al oficialismo.

Además, hay quienes dentro del Ejecutivo acusan al empresario de presionar al gobierno para forzar que el acuerdo comercial con Estados Unidos incluya al acero dentro de la lista de industrias que se vieron beneficiadas por la baja de aranceles en el comercio con la administración de Donald Trump. Hace apenas dos semanas, en conferencia de prensa en Casa Rosada, Pablo Quirno aseguró que EEUU se comprometió a revisar los aranceles al acero y al aluminio, aunque no hubieron mayores avances. La sospecha del gobierno descansa en este «incumplimiento» de sumar al componente que mantiene en pie a Aluar desde hace décadas a los beneficiados.

La lectura baja del propio presidente Javier Milei, quien en medio del conflicto utilizó sus redes sociales para expedirse sobre el tema. “¿Conspiranoico yo? Fin“, tuiteó sin rodeos. A él se sumó parte del equipo del Ministerio de Economía. Felipe Nuñez, economista, asesor de Luis Caputo e impulsor de la batalla cultural en terreno económico, apuntó contra “los sindicatos troskos” y aprovechó el envión para defender la reforma. “Este sistema laboral destruye a las empresas y por ende también a los trabajadores pero después hay que fumarse a los impresentables del centro que te cuestionan la reforma laboral”, dijo.

Más tarde dio la nota Daniel Parisini, conocido en el mundillo tuitero como Gordo Dan, quien tomó la posta de la batalla cultural contra el empresario. Como ya se volvió habitual, el miembro fundador de Las Fuerzas del Cielo utilizó el discurso proteccionista que Madanes nunca ocultó en profesar en su contra. “Escuelita Guillote Moreno, este señor Javier Madanes (dueño de Fate) millonario a costa del zoológico que los kukas le cerraron con los argentinos adentro para que él se haga millonario mientras dejaban 7 de cada 10 chicos POBRES, acá pidiendo cepo infinito en pleno 2025”, dijo junto a un video del empresario.

Si bien la avanzada contra todo aquel que insinúe una mínima intervención estatal en el rubro que sea no es nueva, lo cierto es que la postura de los defensores discursivos del gobierno contrastó de lleno con la postura oficial que finalmente se adoptó. Mientras el sector más combativo envió a sus emisarios a destrozar al empresario y advertían que no iban a meterse en el conflicto, en la secretaría de Trabajo se movían a contrarreloj para impedir su escalada. Otra nueva contradicción en un gobierno que colecciona desencuentros.

A horas del inicio del paro general confirmado esta mañana por el triunvirato de la CGT por el tratamiento de la reforma laboral, en el gobierno aumentaron su conspiracionismo. Desde Casa Rosada afirman tajantes que el Ejecutivo está siendo víctima de un ataque institucional impulsado por el empresariado, el sindicalismo y la oposición no dialoguista. Además del esperado pero imprevisto cierre de Fate, el oficialismo posa los ojos sobre la reticencia repentina que un sector de los aliados adoptó de cara al inicio de la sesión prevista en Diputados para este jueves.

Foto: Eduardo Sarapura

En estricto off the record desde el oficialismo advierten que los gobernadores comenzaron a oler sangre. En particular, se refieren al salteño Gustavo Sáenz a quien señalan como el autor de operar para eliminar el artículo 44 del proyecto, con el que el gobierno habría habilitado el pago del 75% del salario a los trabajadores que se viesen afectados por una situación de salud ajena al trabajo. El artículo del rigor fue aprobado por los 42 senadores que acompañaron la medida pero no fue hasta que se conoció la letra chica del proyecto que el mismo generó controversia.

Aquel error no forzado obligó al Ejecutivo a tomar cartas en el asunto y en pleno feriado por Carnaval la senadora y titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, salió a aclarar el mismo sería eliminado. No fueron pocos los miembros del gobierno que tras bambalinas acusaron a Federico Sturzenegger por la ambiciosa modificación que el mismo ministro de Desregulación salió a avivar horas antes de que se confirmara su baja del proyecto.

De vuelta a Fate, esta es la segunda vez en lo que va del año que el gobierno acuerda una avanzada contra uno de los peces gordos del empresariado. Hace apenas dos semanas, el presidente apodó como “Don Chatarrín de los tubitos caros” a Paolo Rocca, ceo de Techint, a quien acusó de ser autor de la desestabilización cambiaria previa al período electoral del 2025. Esta vez, la atención se centró en Madanes Quintanilla, quien hasta el momento no recibió sobrenombre ni tampoco se pronunció públicamente sobre el conflicto que enfrenta su empresa.

Si bien aún no está claro cuál será el futuro del conflicto con el empresario del neumático -hay quienes advierten que el gobierno podría incursionar en una avanzada más profunda que la del terreno digital-, en el oficialismo advierten orgullosos que estos casos son útiles para combatir a los «empresaurios» a quienes acusan de querer enriquecerse a costa del estado.

Fuente Tiempo Argentino

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