Crece el rechazo a que las obras y limpieza de escuelas porteñas queden en manos de estudiantes y familias

Se anunció como un «cambio de protocolo», pero la medida representa una transferencia de las responsabilidades del Estado hacia las familias y los estudiantes de la comunidad educativa porteña. Una cosa es “trabajar en equipo” y otra es que el gobierno porteño, como en este caso, haga a un costado sus obligaciones de gestión y delegue sus tareas en vecinas y vecinos que envían a sus hijos a estudiar.

El viernes a última hora, el Ministerio de Educación porteño, envió un correo con la firma de la ministra Mercedes Miguel, a cientos de miles de familias de la comunidad educativa. En el mismo anunciaba un “cambio de protocolo” en las escuelas bajó el título «marco general para la cultura del cuidado en establecimientos educativos».

Más allá de algunos párrafos llenos de eufemismos que acompañaban el documento, rápidamente las cooperadoras detectaron que el gobierno porteño pretende abandonar definitivamente las escuelas porteñas y que se hagan cargo las familias.

“Esto es responsabilidad del Gobierno de la Ciudad. Estos últimos años desde el Ministerio de Educación, viene poniendo distintas trabas para hacer cada vez más difícil la labor de las cooperadoras. Y en gran medida esto también va desalentando la participación de las cooperadoras. Como hemos dicho en su momento, la Ley de cooperadoras de CABA que impulsó el PRO, también puso trabas, pero por el otro lado, cada vez nos piden que resolvamos más cosas”, esgrimió en diálogo con Tiempo Pablo Cesaroni, referente de la agrupación Cooperadores en Acción.

Entre otras cosas, las cooperadoras denuncian que el macrismo hace dos décadas que viene bajando el presupuesto educativo y destina cada vez menos fondos a obras y al mantenimiento de las escuelas.

“Las Cooperadoras hace casi 20 años que no recibimos fondos para el mantenimiento u obras, los fondos que recibe las Cooperadoras ( FUDE ) no son para eso y, así y todo, las familias y los estudiantes cuidamos las escuelas desde siempre. Acá el Ministerio lo que tiene que hacer es ir a las escuelas y ver el estado en el que están. Si hay escuelas que tienen los techos rotos o que no tienen calefacción, tienen que solucionarlo. Basta de utilizar a las familias como bomberos para cubrir las cosas que el Gobierno no hace”, agregó Cesaroni.

Qué pretende el gobierno porteño

«Durante años se instaló la idea de que romper, ensuciar o no cumplir las reglas daba lo mismo. Siempre había un “otro” que se hacía cargo. Nosotros creemos en una educación con cultura del orden y respeto por las reglas. Una educación donde los chicos aprendan desde el principio que no da todo lo mismo. Recuperar valores básicos. Los que nunca deberíamos haber perdido», sostuvo en sus redes el Jefe de Gobierno Jorge Macri.

La medida impuesta por el Ejecutivo alcanza a todos los niveles y modalidades educativas, tanto de gestión estatal como privada. Entre las propuestas figuran los «Embajadores del cuidado» (cada curso asume semanalmente, en forma rotativa, la responsabilidad de verificar un sector de la escuela), los «últimos minutos para el cuidado del espacio» (destinar los minutos previos al cambio de actividad o al fin de la jornada a revisar el estado del lugar utilizado), la creación de una «Estación Ambiental» para el acopio y la gestión de residuos con fines pedagógicos, y las «campañas de despapelización» para retirar cartelería y afiches.

La propuesta del macrismo determina que “la propia comunidad educativa escolar será la que absorba la reparación y los cargos, siempre que no se requiera la necesidad de una intervención urgente”.

Grafitis en paredes y mobiliario, rotura intencional de bancos o puertas y daño en los baños, entre otros ejemplos, demandará la intervención del equipo de conducción de la escuela que, junto a la cooperadora escolar, deberá elaborar una estrategia para reparar o subsanar el daño. Las acciones propuestas pueden ser jornadas de reparación y recuperación con participación estudiantil.

Qué reclaman las cooperadoras de las escuelas

Ante la falta de respuesta del Ministerio de Educación de CABA son las familias y las cooperadoras escolares las que ponen la plata de su bolsillo y destinan su tiempo para “tapar lo que el Estado no hace”, señalan en un comunicado.

Ahora, además de recaudar y pintar, ¿nos piden que hagamos «gestión del cambio de hábitos» para que los chicos «cuiden» un edificio que el propio Ministerio no cuida? Esto no es corresponsabilidad, es delegación de responsabilidad.

El cuidado de la infraestructura escolar es una obligación del Estado, no una «iniciativa comunitaria» ni un gesto de buena voluntad de las familias. No hace falta un «Marco general» para saber que una escuela con goteras se arregla con una partida presupuestaria, no con una charla de convivencia.

En este contexto reclaman: “un aumento de presupuesto para obras y a las Empresas de mantenimiento para que se hagan las obras pendientes y se garantice tener escuelas seguras. Dejar de trasladar a las cooperadoras y a las familias el costo de lo que el Estado debe garantizar”, y aseguran que “las familias ya estamos cuidando la escuela. Lo hacemos hace años, con nuestro esfuerzo y nuestro tiempo. Lo que pedimos es que el Estado haga su parte”.

Fuente Tiempo Argentino

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