• Reporte 24
  • Fundeco
viernes, julio 10, 2026
Reporte 24
  • Home
  • Chaco
  • Politica
  • Economia
  • Sociedad
  • Deportes
  • Salud
  • Opinion
  • + Secciones
    • Espectaculos
    • Ciencia & Tecnologia
    • El Campo
    • Informacion General
    • Internacionales
  • Home
  • Chaco
  • Politica
  • Economia
  • Sociedad
  • Deportes
  • Salud
  • Opinion
  • + Secciones
    • Espectaculos
    • Ciencia & Tecnologia
    • El Campo
    • Informacion General
    • Internacionales
No Result
View All Result
Reporte 24
No Result
View All Result

Murió Carlos Menem: un intento renovador que terminó con costos muy altos

14 febrero, 2021
in Politica
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

El sello que Carlos Menem le imprimió al peronismo hace ya treinta años no despierta hoy los medidos entusiasmos o los exaltados aborrecimientos de su tiempo. Es el momento de

tratar de entenderlo.

Hay dos perfiles suyos que vale la pena destacar: el político de la nueva democracia y el piloto de la crisis de hiperinflación.

Como nuevo demócrata, apoyó desde el principio a Raúl Alfonsín, algo poco común entre los peronistas de entonces. Enrolado en la corriente renovadora, protagonizó una jornada democrática excepcional en el peronismo: ganó la candidatura presidencial y la jefatura del movimiento en una elección interna abierta.

Como líder peronista, supo combinar la vieja política con la nueva. Acordó con la dirigencia tradicional, escasamente renovadora, y ganó el voto popular, explotando una imagen de santón que renovaría el milagro de los panes y de los peces. Ya en el gobierno, inició la construcción del “partido de la administración”, perfeccionada por Néstor Kirchner: una red eficaz de funcionarios y punteros que transmutaban los recursos estatales en votos.

Convocó a una camada de jóvenes políticos profesionales, brillantes, eficaces y con pocos pruritos. Eligió ministros muy capaces -Corach, Dromi, Bauzá-, y delegó en ellos las tareas, sin perder de vista el panorama general.

En un país crispado, fue un hombre de consensos. Remplazó el balcón por la caravana electoral, el contacto personal y la empatía. No pretendió imponer ninguna verdad, y tomó la crítica con humor. Se esforzó en reconciliar al peronismo con sus enemigos históricos, como Rojas y Alsogaray, sin olvidar las viejas reivindicaciones de su movimiento, como la repatriación de los restos de Rosas.

Con mano dura acabó con lo que resultó ser el último levantamiento militar, y al mismo tiempo dictó una amnistía general, que incluyó a tirios y troyanos. Supo desplegar una fina artesanía para concretar el Pacto de Olivos y lograr, con poco costo, su ansiada reelección.

La emergencia económica, adecuadamente dramatizada, le permitió lograr, sin mayores conflictos, una delegación del poder, escasamente republicana. Actuó al borde de la discrecionalidad, pero sin transponer la línea de la ley.

Desde otro punto de vista, fue el presidente de la crisis de hiperinflación: ni la primera ni la última. Como Alfonsín y Sourrouille antes, y Kirchner y Lavagna después, Menem y Cavallo encontraron la forma de darle al país un respiro de siete años. Lo singular en su caso fue el camino -completamente ajeno a la tradición de los peronistas- y su capacidad para hacerlo aceptar.

Fue el intento más consistente de modificar el decadente rumbo argentino. La nave insignia fue la convertibilidad y la estabilización de la moneda, base de un amplio consenso fuera del peronismo. Lo más profundo fue la reforma del Estado y el ajuste fiscal, la apertura económica y la promoción de los sectores productores competitivos.

Las acciones siempre tienen al menos dos caras. Pocas cosas tan radicales pueden encontrarse en nuestra historia como la privatización de empresas estatales -no todas mal hechas- o el intento, solo parcialmente logrado, de una reforma laboral. Pocas cosas, también, con costos inmediatos tan altos: destrucción de buena parte de las fuentes de empleo, consolidación del mundo de la pobreza, erosión del Estado y abandono de sus funciones esenciales, como la educación. Las consecuencias salieron a la luz con la crisis de 2002.

Fue algo más que romper huevos para hacer una tortilla, como solía decir Perón. Fue tirar por el desagüe, juntos, el agua sucia y el bebé. ¿Era necesario, o solo mala práctica? Lo real es que las reformas no duraron, pero sus consecuencias son parte esencial de la Argentina de hoy.

El desarticulado Estado quedó subordinado a los gobiernos decisionistas que siguieron. El corporativismo prebendario salió fortalecido con los beneficios sectoriales y personales distribuidos para suavizar la oposición a las reformas.

La pobreza se incubaba antes de 1989, y sería aventurado decir que era reversible. Pero se expandió y consolidó en los años de Menem, cuando también se instalaron una serie de prácticas para sacar provecho de los pobres, entre ellas las electorales. Los políticos brillantes se convirtieron en La Cámpora. La “carpa chica” de las privatizaciones devino en la cleptocracia kirchnerista.

La pacificación política duró poco, y en cambio alimentó viejas y nuevas pulsiones agonales. El autoritarismo benévolo minó la confianza en la construcción, ciertamente embrionaria, de una democracia institucional fundada en el Estado de derecho. Su intento de lograr una nueva reelección fue desventurado, para él y para el país.

Menem construyó un peronismo adaptado a la democracia, pero a la vez adecuó la democracia al modo de ser de los peronistas.

Logró un cierto equilibrio político, que resultó precario y se esfumó con la crisis siguiente, a la que siguió un definido retorno del peronismo a sus orígenes autoritarios.

Podría decirse que completó la obra de Alfonsín, sin su inspiración moral pero con más eficacia para lidiar con una realidad ajena a principios éticos.

Poco quedó en pie de ese intento renovador de Menem. En rigor, tampoco queda mucho del de Alfonsín. Ambos pertenecieron a una Argentina donde aún era posible imaginar un rumbo alternativo para su decadencia. A ambos los recuerdo con parecida nostalgia.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

  • Carlos Saúl Menem

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar

Ya tengo suscripción

Clarín

Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active
Cancelar
Clarín

Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Previous Post

Un recorrido fotográfico por la vida del expresidente Carlos Menem

Next Post

Pese a las críticas, Alemania cierra parte de sus fronteras para frenar la nuevas variantes del coronavirus

Related Posts

Alianza de ultraderecha: Milei viajará a Brasil para visitar a Bolsonaro y a Perú y Colombia para las asunciones presidenciales
Politica

Alianza de ultraderecha: Milei viajará a Brasil para visitar a Bolsonaro y a Perú y Colombia para las asunciones presidenciales

10 julio, 2026
Tras el acto por el Día de la Independencia, Victoria Villarruel visitó un ingenio y respaldó la Ley de Biocombustibles
Politica

Tras el acto por el Día de la Independencia, Victoria Villarruel visitó un ingenio y respaldó la Ley de Biocombustibles

10 julio, 2026
Patricia Bullrich retrocedió con sus críticas a las listas colectoras: “No me gusta, pero no encontramos un sistema mejor”
Politica

Patricia Bullrich retrocedió con sus críticas a las listas colectoras: “No me gusta, pero no encontramos un sistema mejor”

10 julio, 2026
“La casta está gobernando”: Felicitas Bonavitta presenta su libro sobre los protagonistas de la estafa mileísta
Politica

“La casta está gobernando”: Felicitas Bonavitta presenta su libro sobre los protagonistas de la estafa mileísta

9 julio, 2026
Javier Milei reunió a su Gabinete y ratificó que la reforma del BCRA se presentará las próximas semanas
Politica

Javier Milei reunió a su Gabinete y ratificó que la reforma del BCRA se presentará las próximas semanas

9 julio, 2026
«El Estado debe organizar la riqueza»: aquel 9 de Julio de 1947, cuando Perón proclamó la independencia económica argentina
Politica

«El Estado debe organizar la riqueza»: aquel 9 de Julio de 1947, cuando Perón proclamó la independencia económica argentina

9 julio, 2026
Next Post

Pese a las críticas, Alemania cierra parte de sus fronteras para frenar la nuevas variantes del coronavirus

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Busca Notas por fecha

febrero 2021
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
« Ene   Mar »
  • Reporte 24
  • Fundeco

© 2023 Powered by Julio Molisano.

No Result
View All Result
  • Home

© 2023 Powered by Julio Molisano.

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms bellow to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In