El acceso a la conectividad sigue siendo un desafío en gran parte del mundo. Mientras que las zonas urbanas concentran la mayor parte de la infraestructura de telecomunicaciones, vastas regiones rurales y remotas permanecen al margen de la digitalización, lo que limita la adopción de la tecnología en sectores clave de la economía y obstaculiza el desarrollo sostenible.
Fuente Ambito







