Convocada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), y con fuerte respaldo de la CGT, de las dos CTA, así como de movimientos estudiantiles, organizaciones sociales y sindicales movilizaron este viernes 7 de agosto, Día de San Cayetano, desde Liniers, a metros del Santuario del Patrono del Pan y del Trabajo, hasta Plaza de Mayo. Allí se leyó un documento a diez años de la primera marcha, este año bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”.
Por la mañana, los manifestantes y fieles recibieron en la Avenida Rivadavia, a metros de la estación de Liniers y del Santuario de San Cayetano, la bendición de sus herramientas de trabajo por parte del arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuerva. Luego la columna marchó hacia Plaza de Mayo, donde llegaría pasadas las 14. En ese contexto se fueron sumando otras columnas por las diagonales Norte y Sur, así como desde Avenida de Mayo y, según los organizadores, unas 50.000 personas presenciaron el acto central.
También, durante la mañana varios dirigentes políticos de la oposición acompañaron la partida desde Liniers, entre ellos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien destacó que fueron a “acompañar a un pueblo que está sufriendo y que tiene muchas dificultades para afrontar su día a día” y agregó: “Son millones las familias que han tenido que endeudarse para pagar cuestiones básicas como los alimentos o el alquiler: está claro que no lo hicieron porque sean irresponsables, como dicen los funcionarios del Gobierno nacional, sino porque los salarios no alcanzan”.
Consultado por Tiempo, el secretario general de la UTEP Alejandro “Peluca” Gramajo analizó: “Lo que hacemos hoy no está desconectado de lo que pasó ayer en el Congreso. Estamos en manos de un gobierno que le está poniendo precio a nuestra Patria y gracias a la presión popular y a la unidad de todos los sectores logramos darle una gran derrota a este gobierno, que más allá de que hayan sancionado una parte de la ley, terminaron sacando los artículos principales de ese proyecto”.
“Lo de hoy forma parte y es continuidad de la lucha que está dando el pueblo trabajador y todos los sectores que se ven afectados por la crisis económica de este gobierno”, añadió Gramajo.
Documento y homenaje en San Cayetano

El acto contó con un homenaje a la entrañable Taty Almeida, a cargo del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y de la integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora María Adela Antokoletz. “Que estemos aquí reunidos en Plaza de Mayo, pidiéndole a San Cayetano el pan, la tierra, es casi un milagro. Pero ese milagro es posible en la unidad de todos y de todas, más allá de las diferencias políticas. ¿Y por qué esto? Porque hoy (el gobierno nacional) quiere vender a la Patria a las grandes corporaciones. Tenemos que trabajar para pensar y ver cómo reconstruimos este país”, llamó Pérez Esquivel.
Esa diversidad se veía reflejada en las columnas que llegaron previamente a la llegada de la columna central: desde Diagonal Norte, las dos CTA con varios de sus sindicatos. Desde Diagonal Sur, la CGT también con varios de sus gremios afiliados. Por Avenida de Mayo, llegó la columna del Polo Obrero y se veían banderas del Partido Obrero. Asimismo, entre tantas banderas y organizaciones, pudieron verse banderas y columnas de buena parte del tridente fundante de lo que, a partir de la primera movilización de 2016, pasaron a ser conocidos, en parte, como los “Cayetanos”: el Movimiento Evita, Somos Barrios de Pie, y la Corriente Clasista Combativa.
Luego de una breve presentación de Gramajo, se leyó el documento de cierre, que repasó parte del duro diagnóstico de situación que atraviesan los trabajadores en la era Milei, pero que también hizo un llamado a la unidad.
“Este 7 de agosto nos volvemos a encontrar en las calles. Estamos aquí trabajadores y trabajadoras, organismos de derechos humanos, estudiantes, sindicatos, movimientos sociales, campesinos, pueblos y naciones originarias y organizaciones populares, unidos por una misma bandera: Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”, comenzó.
“Hoy, a 10 años de esa primera movilización, atravesamos uno de los momentos más difíciles de los últimos años. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, el ajuste ha recaído sobre quienes viven de su trabajo. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el aumento permanente en precios y tarifas de alimentos, servicios, alquileres y transporte, junto con el crecimiento de la desocupación y la precarización laboral, empujan cada día a más familias a la pobreza” resumió.
“Este Gobierno no solo ajusta. También necesita construir enemigos. Y ha elegido a los trabajadores y a sus organizaciones como las principales destinatarias de sus agravios” recordó.
“Frente a este escenario elegimos la unidad de los trabajadores. Porque cuando avanzan el ajuste y la exclusión, la respuesta del pueblo argentino y del Movimiento Obrero Organizado siempre fue organizarse para defender nuestros derechos”, destacó el documento, que tampoco olvidó que este gobierno nacional eliminó el Salario Social Complementario, en su última etapa ubicado en apenas 78.000 pesos.
“Fue una decisión política para borrar el reconocimiento al trabajo de la Economía Popular y abandonar a casi un millón de familias a su suerte”, enfatizó.
Parte de lo que viene

Consultados por Tiempo, fuentes de las organizaciones sociales coincidieron en señalar que tanto la eliminación del Salario Social Complementario y del programa Volver al Trabajo, como la movilización al Congreso contra el proyecto de ley que intentó facilitar la extranjerización de tierras, aceleraron la agenda y la salida a la calle de las organizaciones, en concreto, el 22 de julio pasado y el 6 de agosto.
Ahora, por lo pronto, dos sucesos aparecen en el horizonte de la agenda de las organizaciones. En primer lugar, la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre próximo. “Recogiendo el legado del Papa Francisco, que hizo de las tres T —Tierra, Techo y Trabajo— una bandera de los pueblos y de los trabajadores, deseamos que esta visita fortalezca el diálogo, la cultura del encuentro y la opción por quienes más sufren”, expresaron las organizaciones en el documento.
Y está planteada, con fecha a confirmar, una movilización al Ministerio de Economía por el tema del endeudamiento de las familias.
Fuente Tiempo Argentino







