
Una fortuna, claro. La pistola Walter PP, que usó Sean Connery en El satánico Dr. No, primera película del Agente 007, fue subastada en 256.000 dólares.
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El remate lo hizo la firma Julien’s Auctions, en Beverly Hills, California.
La histórica arma de fuego fue el artículo vendido a mejor precio, en una subasta que incluyó más de 500 disfraces, accesorios y artefactos de Hollywood.
“La silueta de la Walther PP fue la imagen icónica del personaje de James Bond desde que la franquicia cinematográfica debutó y esta pistola fue la primera de todas las que siguieron”, agregó.
El comprador se identificó como un estadounidense anónimo y fanático del superagente secreto, alguien que “ha visto todas las películas de James Bond con sus hijos”.
La famosa Walther PP.
Otros artículos vendidos en la subasta incluyeron dos piezas de recuerdos de Tom Cruise: un casco de piloto de combate hecho especialmente para él y usado en Top Gun, que fue vendido en 108.000 dólares, y una gorra de oficial de la Marina, en 9.375 dólares.
También fueron subastados varios accesorios de la película Pulp Fiction, clásico de 1994, dirigida por Quentin Tarantino: una espada Katana utilizada por Bruce Willis que recaudó 35.200 dólares, 35 veces más de lo que se esperaba, y un kit médico de adrenalina con jeringa, usada en la icónica escena de la sobredosis de heroína que sufre Uma Thurman, que obtuvo 8.750 dólares.
Connery falleció en octubre de 2020, a los 90 años, en su casa de Bahamas.
En El satánico Dr. No, el actor escocés recibe órdenes de sus jefes del Servicio secreto británico de cambiar su vieja pistola Beretta por una Walther.
El siguiente estreno de Bond, Sin tiempo para morir, la última película con Daniel Craig como protagonista, se pospuso debido a la pandemia de COVID-19.
No Time To Die, su nombre en inglés, está programada para ser lanzada en abril.
Connery ganó fama y admiración en todo el mundo por su interpretación con acento escocés del gran espía.
Muchos fanáticos consideran que Connery, el primer actor en pronunciar el inolvidable “Bond, James Bond”, es el mejor retrato de la creación del novelista Ian Fleming.
Connery también la usó en “Nunca digas nunca jamás”, de 1982.
Connery volvería a ser Bond en seis películas más: De Rusia con amor (1963), Goldfinger (1964), Operación trueno (1965), Solo se vive dos veces (1967), Los Diamantes son eternos (1971) y Nunca digas nunca jamás (1983).
No fue una seguidilla continua. Después de las cinco primeras, Connery empezó a sentirse desgastado con el personaje y lo preocupaba un aspecto que puede significar el punto final de la carrera de un actor: el encasillamiento. Por eso,dio un paso al costado y buscó otros horizontes.
Sin embargo, la saga 007 volvió a convocarlo luego de que su sucesor George Lazenby no cosechara la aceptación esperada en los Estados Unidos.
Entonces, Connery regresó como Bond para, en teoría, su despedida final del personaje en Los Diamantes son Eternos.
Después, Roger Moore consiguió despegar al personaje de Connery, dándole su propia impronta y logrando que el público aceptara lo que sería el contrato de lectura clave en la saga: cada cierta cantidad de años, un nuevo intérprete toma la posta.
En Nunca digas nunca jamás, Connery que regresó por última vez para encarnar al agente en el cine. Esta entrega es un tanto marginal. Después de varios tironeos legales se convirtió en un título no oficial, dirigido por Irvin Kershner.
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