

personas marcharon y le pidieron al entonces presidente Menem que no firmara los indultos.”/>
El expresidente Carlos Menem indult en su gobierno a excomandantes de la ltima dictadura cvico-militar condenados por delitos de lesa humanidad y jefes de organizaciones guerrilleras, con el alegado propsito de alcanzar la “pacificacin y la reconciliacin nacional”, pero no logr acallar el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia por parte de las agrupaciones comprometidas con la defensa de los derechos humanos.
Tambin fueron alcanzados por los decretos de indulto los militares carapintadas que se sublevaron contra el gobierno constitucional de Ral Alfonsn en 1987 y 1988 y el exministro de Economa del rgimen cvico-militar, Jos Alfredo Martnez de Hoz, a pesar de que la causa por la que estaba siendo investigado no tena sentencia firme, lo que implic una violacin a la atribucin presidencial de otorgar el perdn.
En las primeros semanas de su gobierno, que se inici de forma anticipada el 8 de julio de 1989, Menem anunci su intencin de alcanzar una pacificacin a travs de la herramienta del indulto presidencial.
Esa decisin caus el categrico rechazo de los organismos de derechos humanos y de los familiares de las vctimas de la dictadura que gobern Argentina entre 1976 y 1982, y tambin de la UCR, el principal partido opositor, que repudiaba el perdn a los militares que se haban sublevado durante la presidencia de Ral Alfonsn y a los exjerarcas del rgimen.
Los primeros meses de 1989 estuvieron signados por la hiperinflacin, los saqueos a supermercados en el final de la gestin de Alfonsn, las corridas cambiarias y el endeudamiento.
El 9 de septiembre, cerca de 500 mil personas marcharon por la calles del centro de Buenos Aires y en Plaza Congreso se realiz un acto en el cual familiares de desaparecidos leyeron una carta a Menem en la cual le pedan que no firmara los indultos.
Pero los reclamos fueron desodos y el 7 de octubre de 1989, el presidente firm cuatro decretos por los cuales les otorg el perdn a 220 militares y 70 civiles, entre ellos el general Leopoldo Galtieri, el almirante Jorge Isaac Anaya y el brigadier Basilio Lami Dozo, integrantes de la junta militar que condujo al pas a la Guerra de Malvinas y que recibieron una condena por el rol que cumplieron durante el conflicto con Gran Bretaa de 1982.
Tambin result beneficiado el general Carlos Guillermo Surez Mason y los carapintadas amotinados de Semana Santa, Monte Caseros y Villa Martelli, entre ellos el coronel Mohamed Al Seineldn y el teniente coronel Aldo Rico.
Esta decisin pareci consagrar la denominada “Teora de los dos demonios” que equiparaba los crmenes de la represin ilegal cometidos por la dictadura con las acciones de las organizaciones armadas en los aos 70.
A pesar de haberse beneficiado con los indultos promulgados en octubre de 1989, los carapintadas volvieron a poner a prueba el orden democrtico el 3 de diciembre de 1990, cuando se alzaron bajo la direccin de Seineldn, un militar nacionalista catlico con el que Menem haba coqueteado polticamente antes de asumir.
La ltima rebelin carapintada se produjo un da antes de la llegada al pas del entonces presidente de Estados Unidos, George Bush, y fue sofocada a sangre y fuego por el gobierno de Menem, que conoca de antemano los planes de los sublevados.
A pesar del rechazo que haban generado los primeros indultos, Menem concret la segunda tanda el 30 de diciembre de 1990, con otros seis decretos.
Recuperaron as la libertad Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramn Agosti, Roberto Viola y Armando Lambruschini, jerarcas militares que integraron las juntas y que haban recibido duras condenas por violaciones a los derechos humanos en el histrico juicio de 1985.
Tambin recibi el indulto el lder montonero Mario Eduardo Firmenich, condenado por el secuestro del ex dictador Pedro Eugenio Aramburu; el general Ramn Camps, sentenciado por violaciones a los derechos humanos; Martnez de Hoz y la dirigente justicialista Norma Kennedy, procesada por malversacin de fondos y sin condena firme.
El reclamo de los organismo de derechos humanos por “juicio y castigo a los culpables” no ces durante los aos de Menem y tras aos de lucha se logr en 1998 la apertura de investigaciones por apropiaciones de nios llevadas a cabo en la dictadura.
Videla y otros exjerarcas militares volvieron entonces a ser detenidos.
Terminado el gobierno de Menem, y pese a que la vigencia de las leyes de Punto Final, Obediencia Debida e Indultos anulaban la posibilidad de un juzgamiento a los autores de los delitos de lesa humanidad, se iniciaron en 2000 los “procesos de la verdad” que tuvieron la finalidad de conocer el destino de los detenidos-desaparecidos durante los aos del terrorismo de Estado.
En 2003, el Congreso derog las leyes de Punto Final, Obediencia debida y los indultos, previa declaracin de inconstitucionalidad de parte de jueces, entre ellos Gabriel Cavallo.
Mientras se iniciaron los juicios de lesa humanidad, comenz en paralelo un largo recorrido judicial que llev a la Cmara de Casacin Penal a ratificar los fallos de primera instancia contra los indultos de Menen hasta que, en 2010, la inconstitucionalidad de los indultos qued firme por un fallo de la Corte Suprema.





