
Obviamente nosotros presentamos el proyecto porque estamos convencidos de lo que hacemos -sostuvo- pero si no hay consenso esperaremos el tiempo adecuado, este proyecto no va a ser una imposición, queremos dialogar con todos los interesados, los abogados son los actores principales pero no los únicos, también tienen que opinar los otros colegios profesionales y las ciudadanas y los ciudadanos que hoy solicitan los servicios de un abogado o una abogada.
Respecto a esto último observó muchas veces lamentablemente aquellos que requieren asesoría letrada no ven colmadas sus expectativas o creen que hay actos desleales por parte de algunos profesionales, y hasta ahora no tienen donde quejarse y explicó: nosotros estamos proponiendo la conformación de un tribunal de ética que permita rápidamente y sin mayores formalidades que las quejas que existan contra algunos abogados que no actúen correctamente se puedan llevar adelante.
La mayoría de los abogados no necesitan control -aseguró- son gente honesta y considerada, pero siempre hay unos pocos que parecen empecinados en no cumplir lealmente su actividad profesional, y para esos sectores minoritarios que causan daños es que estamos proponiendo este tribunal de ética.






