Mauro Yoel Perilli tiene 36 años. Está preso en la Unidad Penal 1 de Olmos, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Su abogado defensor, Lucas Bianco, presentó una denuncia contra el jefe de las penitenciarias, Xavier Areses, porque el recluso está perdiendo la visión del ojo derecho.
El letrado acusó a Areses ante la Fiscalía 16 de incurrir en los delitos de abandono de persona e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Perilli permanece detenido a disposición del Tribunal Oral Criminal (TOC) N 2 Departamental La Plata.
Conservando el principio de inocencia
“Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, en este caso tenemos un detenido sin condena, que está por quedar ciego por la inacción del servicio penitenciario “, denunció Bianco, en diálogo con Tiempo.
Y completó: “El tribunal que tiene la causa, Casación, todos los magistrados intervinientes han dictado resoluciones ejemplares ordenando la atención médica, pero de nada sirve si la misma no se efectiviza”
El abogado defensor continuó relatando. «Presenté una denuncia penal contra Xavier Areses, en su carácter de Jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense. Y contra todo otro funcionario o responsable que surja de la investigación, por la posible comisión de los delitos de abandono de persona e incumplimiento de los deberes de funcionario público».

Figuras legales de los delitos
Cabe destacar que las figuras de estos delitos se encuentran estipuladas en los artículos 106 y 248 del Código Penal. Perilli fue diagnosticado de su grave afección el 06 de septiembre de 2025. Su cuadro es «desprendimiento de retina y cataratas en el ojo derecho».
Además, presenta mella en HG de reborde iridiano, patología oftalmológica de extrema gravedad, carácter progresivo y con riesgo cierto e inminente de pérdida irreversible de la visión. Necesita ser atendido urgente por los profesionales.
Bianco enfatizó: «Se trata de una afección que requiere intervención quirúrgica urgente, circunstancia que ha sido debidamente acreditada mediante estudios médicos, controles especializados y exámenes prequirúrgicos ya realizados«.
Sin embargo, al día de la fecha Perilli no ha sido intervenido quirúrgicamente, pese al tiempo transcurrido desde el diagnóstico médico, agravándose día a día su estado de salud y deteriorándose progresivamente su visión, con el consiguiente riesgo de daño permanente.

Precariedad institucional
Bianco remarcó. «Esta situación se produce estando el denunciante bajo custodia del Estado, lo que impone a las autoridades penitenciarias un deber reforzado de garante respecto de su vida e integridad física, particularmente en materia de salud».
A pesar de los reclamos desesperados, el Servicio Penitenciario Bonaerense, bajo la jefatura del denunciado, ha omitido de manera reiterada y persistente garantizar el acceso efectivo, oportuno y adecuado al tratamiento médico necesario, pese a conocer la gravedad del cuadro que presenta el detenido.
Bianco señaló: «La inacción, demora injustificada y falta de ejecución efectiva de las medidas médicas indispensables configuran una conducta que ha colocado a mi defendido en una situación concreta de peligro«.
Y concluyó. «Exponiendo a Perilli a la pérdida definitiva de la visión, daño que podría haberse evitado con la atención debida y en tiempo oportuno».
Fuente Tiempo Argentino







