CABA: la oposición presentó un proyecto para el desendeudamiento de miles de familias

Al igual que el gobierno nacional, el intendente porteño, Jorge Macri, no pone el foco en la crisis que atraviesan millones de familias. El endeudamiento de los hogares en CABA y el AMBA alcanza a 6 de cada 10 familias. Con una deuda promedio bancaria de $5,7 millones y altos niveles en tarjetas de créditos y/o empresas fintech, la morosidad trepó al 7,3%, evidenciando un deterioro en la capacidad de pago y mayor uso de deuda para cubrir gastos corrientes.

Ya en el mes de febrero, la irregularidad creció 0,3 puntos porcentuales en todas las líneas respecto de enero y alcanzó al 6,7% del total de los préstamos otorgados por el sistema financiero, según datos del Banco Central (BCRA).

Otro informe publicado en las últimas horas, elaborado por Latam Pulse Argentina, AtlasIntel Bloomberg, señala que el 83% de los argentinos que se endeudó lo hizo para comer. El documento señala que la franja etaria más afectada es entre 16 y 34 años. Cinco de cada 10 argentinos declaró que cuenta con alguna fuente adicional de ingresos, no para progresar o para  mejorar su calidad de vida, sino para llegar a fin de mes,

En ese sentido, el legislador de Fuerza por Buenos Aires (FxBA) Leandro Santoro volvió a presentar un proyecto de su autoría que crea un programa de «desendeudamiento familiar y personal».

El proyecto apunta a una línea de crédito especial a cargo del Banco de la Ciudad y consistente en préstamos personales, cuyo único destino sea la cancelación de deudas personales. Los mismos tendrán una Tasa Nominal Anual que deberá ser equivalente al costo de fondeo de la entidad (determinado por la misma), y no podrá superar el 40% y no podrán ser menores a 36 cuotas mensuales.

Las y los beneficiarios serían personas «cuyas deudas tengan compromisos mensuales que superen el 40% de sus ingresos mensuales, siendo estos menores a 10 salarios mínimo, vital y móvil; con domicilio establecido en la Ciudad con una antigüedad de dos años».

«La presente línea de crédito abarca tanto a empleados en relación de dependencia, como monotributistas, y jubilados», destaca el documento.

Un párrafo especial apunta para el caso de los empleados informales, los mal llamados “en negro” el proyecto busca instruir al Banco Ciudad a que a través de Ciudad Microempresas S.A.U., se instrumente una línea de crédito destinada a trabajadores que no reúnan los requisitos para acceder a un crédito bancario.

La deuda de inquilinos porteños

Un informe realizado por el Observatorio Metropolitano, en base a cifras oficiales de la última Encuesta Permanente de Hogares, destaca que en línea con la tendencia observada a nivel nacional, el análisis específico del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) muestra una intensificación más marcada en el uso de estrategias financieras por parte de los hogares inquilinos, evidenciando mayores niveles de presión sobre las economías domésticas en contextos urbanos de alta densidad y mayores costos habitacionales.

En primer lugar, se verifica una reducción sostenida del grupo de hogares que no recurre a ninguna estrategia financiera. En el AMBA, la proporción de inquilinos que declara no utilizar ni desahorro ni préstamos disminuye del 52,0% en 2022 al 40,9% en 2025. En CABA, la caída es aún más pronunciada, pasando del 58,6% al 38,1% en el mismo período. Este comportamiento refuerza la tendencia general hacia una ampliación del universo de hogares que enfrenta dificultades para sostener el equilibrio entre ingresos y gastos sin recurrir a mecanismos financieros.

El desahorro se consolida como la principal estrategia utilizada en ambas jurisdicciones, replicando el patrón nacional pero con niveles superiores. En el AMBA, la proporción de hogares que recurre a ahorros aumenta del 37,5% en 2022 al 45,2% en 2024, estabilizándose en valores elevados en 2025 (44,5%). En CABA, el crecimiento es más abrupto, pasando del 32,5% en 2022 al 55,7% en 2024, con un leve descenso posterior al 51,8% en 2025. Estos valores sugieren un uso intensivo del ahorro previo como primera estrategia de ajuste frente al deterioro del ingreso real y el incremento de los costos habitacionales y también un agotamiento previo de los hogares inquilinos del AMBA que desacelera el crecimiento.

Al analizar las combinaciones específicas, el desahorro sin acceso a préstamos (Situación 4) continúa siendo la modalidad predominante entre los hogares que implementan estrategias financieras. En el AMBA, esta situación se mantiene en niveles elevados durante todo el período, mientras que en CABA muestra un crecimiento sostenido, pasando del 21,5% en 2022 al 35,1% en 2025, lo que refuerza la centralidad del uso de ahorros como principal mecanismo de adaptación financiera.

Fuente Tiempo Argentino

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