En un clima de distensión que rozó la complicidad, Manuel Adorni rompió el silencio en el canal de YouTube de Alejandro Fantino para referirse a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene como protagonista. Lejos de mostrar preocupación por la lupa judicial sobre sus propiedades en Caballito y el country Indio Cuá, el jefe de Gabinete naturalizó su estándar de vida: «Voy a seguir usando mi casa de Exaltación y voy a seguir viajando», disparó, definiendo como «normalidad absoluta» un pasar económico que incluye destinos como el Caribe y Punta del Este.
El funcionario, que arrastra denuncias por la compra de dos inmuebles y viajes millonarios, intentó ampararse en un silencio estratégico al afirmar que «no puede influir en la Justicia hablando», aunque no dudó en politizar la causa. Según su visión, los ataques responden a su cercanía con el presidente: «Esto me pasó porque soy una parte de Milei; si me pegan a mí, le pegan a él», lanzó, intentando transformar una inconsistencia patrimonial en una supuesta persecución ideológica.
Respecto al reclamo de la senadora oficialista Patricia Bullrich —quien le exigió la presentación de su declaración jurada—, Adorni apeló a una respuesta esquiva y casi jocosa al calificarla de «fenómena» y asegurar que ella «ya sabía lo que iba a hacer». Sin embargo, el vocero reciclado en Jefe de Gabinete evitó ponerle una fecha concreta a la transparencia de sus papeles, prometiendo que «en algún momento» presentará los documentos. «Me spoileó, es una fenómena. Trabajamos juntos en la mesa política, ella habló porque ya sabía lo que iba a hacer. Se va a terminar con todo esto, voy a presentar mi declaración jurada», dijo sin dar precisiones.

Adorni y el futuro
En un giro discursivo que combinó la amenaza judicial contra sus detractores y la reflexión personal, Adorni anticipó que escribirá libros sobre esta experiencia y que ha tomado «consciencia» del valor del tiempo y los afectos tras 60 días de asedio mediático. No ahorró elogios para Karina Milei, a quien definió como una persona de «calidad humana única», reforzando su blindaje dentro del círculo íntimo de la Casa Rosada mientras afuera las sospechas por el origen de sus fondos siguen acumulándose.
Con la mira puesta en el futuro, el funcionario cerró su intervención confirmando una agenda cargada paa este viernes que incluye la inauguración de una planta industrial en Zárate y reuniones de Gabinete, intentando dar vuelta la página de lo que considera simples «injurias». Mientras tanto, la brecha entre el discurso de ajuste para la «gente» y las vacaciones en el Caribe del jefe de Gabinete sigue alimentando una tensión que difícilmente se resuelva con promesas de libros futuros.
Fuente Tiempo Argentino







