Después de pasar casi cuatro meses atascado en un laberinto autoconstruido, el gobierno intenta salir de la poco elegante encrucijada a la que lo arrastró el llamativo aumento patrimonial de Manuel Adorni haciendo lo que desde hace meses el dialogismo y los gobernadores le exigen: política.
Este martes, mientras Javier Milei daba rienda suelta a los retweets de imágenes generadas por inteligencia artificial en las que se lo ve abrazado a Lionel Messi, Patricia Bullrich mantuvo durante todo el día reuniones con senadores aliados para negociar la suspensión del informe de gestión que el jefe de gabinete tenía previsto dar el próximo 2 de julio, instancia que la oposición aprovecharía para iniciar una interpelación y, en caso de obtener los votos, avanzar con el tratamiento de la moción de censura.
Tal como ocurrió la semana pasada, del cónclave que acordó darle una nueva oportunidad al ex vocero participaron el jefe de la bancada de la Unión Cívica Radical, Eduardo Vischi; el jefe del PRO, Martín Goerling; el titular de Provincias Unidas, Carlos “Camau” Espínola y Carolina Moisés, de Convicción Federal. Las negociaciones a contrarreloj que llevó adelante la titular del bloque de La Libertad Avanza y las espadas legislativas que responden a las órdenes de Karina Milei quedaron plasmadas en el acta de reunión de Labor Parlamentaria, en en que se convoca a la sesión del próximo jueves, pero cuyo temario no incluye la presencia de Adorni en el recinto.

Según pudo averiguar este medio, la iniciativa de suspender el informe fue una propuesta de la propia Bullrich a Devitt, que a su vez le hizo llegar la idea a Karina, quien recibió con buenos ojos el gesto de la senadora que la cuadriplica en décadas de experiencia política. Después de semanas de absoluta independencia y movimientos separatistas con los que despertó sospechas sobre un posible nuevo salto del barco, la ex macrista decidió dar un gesto de buena voluntad para colaborar en el salvataje del favorito de los Milei. Los últimos cambios en materia de comunicación, reconocen en diferentes terminales, habrían sido la clave para destrabar las conversaciones con los aliados.
Después de más de cien días de silencio forzado por la investigación judicial que no deja de dar novedades sobre los peculiares gustos de consumo de Adorni, Javier Milei decidió dar el volantazo en materia de comunicación y nombró a un nuevo equipo con la esperanza de que desde ahora la economía de su gestión sea más importante que la de su jefe de gabinete. Para ello, el líder libertario expatrió del Congreso al pampeano Adrián Ravier, quien asumirá formalmente como nuevo vocero presidencial en las próximas horas.
Comenzando el día con el futuro secretario de comunicación y prensa, Fabián Fernández. Tenemos un gran desafío por delante. Vamos a trabajar juntos para seguir defendiendo las ideas de la libertad acompañando a nuestro Presidente @jmilei pic.twitter.com/IhX0SHRlUV
— Adrian Ravier (@AdrianRavier) June 23, 2026
El nuevo tándem comunicacional estará completo por el ex vocero de YPF y hombre del riñón de Guillermo Garat, Fabián Fernández, quien asumió en reemplazo de Javier Lanari, llamativamente eyectado de la gestión. El ex jefe de prensa de Néstor Grindetti en Lanús llega con la orden de mantener el trato diario con la prensa, un backchannel deliberadamente suspendido desde el destape del caso Adorni.
Su desembarco, como todos, no estuvo exento de ser analizado en clave interna. Mientras que desde el karinismo, y en particular desde el círculo íntimo del jefe de gabinete, hicieron trascender que su llegada fue propuesta por el propio Adorni, quien a su vez consiguió el aval de El Jefe, en el Salón Martín Fierro festejaban la llegada de un nuevo nombre al que reclaman como propio. Empero, aunque las diferencias los separan, el espanto insiste en unir a las tribus de la gestión: todos se desloman para salvarle la cabeza al ministro coordinador.
Después de varios días de negociaciones y llamados cruzados, esta tarde la oposición de la Cámara de Diputados no logró juntar los 129 presentes necesarios para iniciar la sesión especial que se convocó para tratar el pedido de interpelación y moción de censura al jefe de gabinete. El número de la pantalla se plantó en 117, la gentileza llegó de parte del PRO y la Unión Cívica Radical, que desde hace tiempo ladra pero nunca muerde.
Los bloques federales también aportaron su granito de arena. Ni Raúl Jalil (Catamarca) ni Osvaldo Jaldo (Tucumán) hicieron bajar a sus legisladores para habilitar el quórum. Esta tarde, mientras en Diputados se cumplía el tiempo máximo de espera para habilitar la sesión, ambos caciques llegaban al Ministerio de Economía donde se reunieron con Diego Santilli y Luis Caputo para hablar sobre el nuevo esquema de adelanto de coparticipación que firmó el ministro del Interior semanas atrás. La prolijidad avanza.

Pese a que reconocen el desgaste y agotamiento que significa la continuidad de Adorni dentro de la gestión, la plana mayor del gobierno sigue a rajatabla las órdenes de Karina y Javier Milei, quienes no tienen intención alguna de soltarle la mano a su protegido, que sigue dando muestras de una hiperactividad que ya ni los propios creen.
Este martes el jefe de gabinete recibió en su despacho a un grupo de senadores de La Libertad Avanza para explicarles de primera mano la estrategia que planea poner en marcha cuando el próximo 2 de junio tenga que exponer ante la Cámara Alta su informe de gestión y las respuestas que haga el cuerpo sobre su extravagante crecimiento patrimonial. “Manuel nos dijo que no robó y le creímos”, dijo uno de los legisladores a la salida del cónclave. Suficiente, al parecer.
Por criterio que nadie supo explicar, los encuentros se dividieron en tres. Desde las 11 de la mañana, el jefe de gabinete, Karina Milei y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, recibieron a los senadores a los que forzaron a fotografiarse con el deslomado funcionario para seguir sumando postales de apoyo a su álbum recopilatorio. Sin embargo, fueron las ausencias las que se llevaron la atención de la jornada. Por razones de agenda, Luis Juez (Córdoba); Francisco Paoltroni (Formosa), Emilia Orozco (Salta) no pudieron asistir a ninguno de los encuentros que agendó la Casa Rosada. Pese a que el faltazo de Patricia Bullrich fue el que más ruido hizo, la hazaña de la titular del Senado fue suficiente para conseguir la redención ante el tribunal karinista. Habrá que ver cuánto dura.
Fuente Tiempo Argentino







