El viernes 19 de junio, estudiantes secundarios de todo el país participaron en el Congreso del primer encuentro del ciclo “Juventudes, escuela y salud mental”, donde expusieron problemáticas vinculadas a la salud mental, las condiciones de vida y la necesidad de mayor participación de las juventudes.

Las diputadas nacionales de Unión por la Patria Julieta Campo, Fernanda Díaz y Lucía Cámpora, llevaron adelante en la Sala 1 del Congreso de la Nación el primero de los tres encuentros del ciclo “Juventudes, escuela y salud mental”, una iniciativa que busca poner en el centro la voz de estudiantes secundarios de todo el país. La actividad reunió de manera presencial y virtual a más de 100 jóvenes de entre 14 y 19 años de todo el país, con el objetivo de construir un diagnóstico colectivo sobre las problemáticas que atraviesan y avanzar en propuestas legislativas. El eje estuvo puesto en la escucha activa y en la participación como herramienta para transformar esa experiencia en leyes concretas. La convocatoria tuvo un carácter federal y reflejó realidades diversas atravesadas por un mismo contexto de crisis.
Durante la apertura, la diputada nacional Julieta Campo planteó la necesidad de acercar el Congreso a la realidad cotidiana de las juventudes y afirmó que “tenemos un desafío muy importante en esta institución, que es poder empapar de pueblo y de pibes a esta Cámara de Diputados”, al tiempo que remarcó que el protagonismo debía estar en los estudiantes y que el rol de los legisladores es funcionar como puente para transformar esas voces en herramientas concretas. En ese marco, advirtió sobre el deterioro de las condiciones de vida y su impacto en la salud mental y sostuvo que “lo que estamos viendo es una angustia extrema que crece y que ya tiene dimensiones epidemiológicas”.
En la misma línea, la diputada Fernanda Díaz destacó la importancia de generar instancias de escucha para construir respuestas colectivas y señaló que “la intención es problematizar, escuchar y pensar juntos posibles respuestas”, al explicar que el ciclo de encuentros apunta a derivar en iniciativas legislativas vinculadas a la salud mental en el ámbito educativo. Además, remarcó que no se trata de imponer diagnósticos previos sino de construirlos con los propios estudiantes y subrayó el valor de la participación política como herramienta transformadora y de reconstrucción de lo colectivo.
Por su parte, la diputada Lucía Cámpora puso el foco en el valor político de la participación estudiantil y afirmó que “la convocatoria a la participación política es una respuesta muy poderosa a la fragmentación”, al tiempo que destacó el rol de los centros de estudiantes como primera red de contención frente a la soledad. También subrayó que muchas de las problemáticas señaladas por los jóvenes están vinculadas al modelo económico y a la violencia social, y sostuvo que uno de los principales desafíos es transformar esas experiencias en iniciativas legislativas concretas, al dejar una definición que atravesó toda la jornada: “quizás lo más revolucionario hoy sea invitar a un pibe a estar menos solo”.
Las intervenciones de los estudiantes expusieron las condiciones materiales y emocionales que atraviesan en sus territorios. Abril Montivero, presidenta del centro de estudiantes de la escuela técnica N° 39 de Puerto Tirol, relató los problemas de infraestructura que enfrentaron durante años y contó que “teníamos tres salones en peligro de derrumbe y nadie daba respuestas”, al tiempo que explicó que recién tras fuertes reclamos lograron que se iniciaran las obras. También describió las dificultades cotidianas del proceso educativo y señaló que “detrás de cada fotocopia que no se puede pagar hay una familia haciendo cuentas para llegar a fin de mes”.
Desde Colonia Elisa, Libertad Delssin advirtió sobre el aumento del abandono escolar y la pérdida de expectativas entre los jóvenes y expresó que “cada vez tenemos menos sueños”, al vincular esa situación con las dificultades económicas y la falta de oportunidades. También alertó sobre el impacto de la violencia en redes sociales y su correlato en las escuelas y reclamó la implementación efectiva de leyes existentes, al sostener que “necesitamos un gobierno que nos permita soñar con una patria más linda”.
En tanto Samuel Romero, estudiante de Paraná, planteó que la problemática de la salud mental no puede abordarse de manera aislada y afirmó que “no estamos hablando solo de salud mental, estamos hablando de una problemática social, comunitaria y política”, al cuestionar las respuestas superficiales frente a una situación que calificó como alarmante. Además, señaló que la mayoría de los intentos de suicidio en su provincia involucran a jóvenes y reclamó un abordaje integral con participación del Estado, al concluir que “una sociedad no tiene futuro si abandona a quienes tienen que construirlo”.
El encuentro dejó en claro que las juventudes no solo demandan ser escuchadas, sino también formar parte de la construcción de soluciones. Las organizadoras adelantaron que los aportes recogidos serán sistematizados para avanzar en propuestas legislativas concretas. La iniciativa continuará con dos nuevas jornadas que profundizarán el abordaje de estas problemáticas. En un contexto de creciente incertidumbre social, la apuesta es reconstruir comunidad desde la escuela y la participación.







