Argentina incumplió 9 de cada 10 metas climáticas en los últimos 2 años

Argentina asumió numerosos compromisos climáticos en leyes, planes nacionales, estrategias y acuerdos internacionales, pero su nivel de implementación resultainsuficiente frente a los plazos previstos. Así lo señaló un monitoreo ciudadano coordinado por Sustentabilidad Sin Fronteras junto con 26 organizaciones aliadas, que analizó 115 objetivos oficiales y concluyó que el 88,7% está fuera de una trayectoria de cumplimiento.

El relevamiento formó parte de la segunda actualización del Observatorio Nacional de Acción Climática y comparó la evolución de los compromisos respecto de la primera medición, realizada en agosto de 2025.

El informe fue presentado por Mariano Villares, fundador de Sustentabilidad Sin Fronteras, a mediados de julio, y concluyó que solo 13 objetivos (el 11,3%), se encuentran en trayectoria real de cumplimiento. Los 102 restantes no muestran avances suficientes para estimar que podrán alcanzarse.

Los objetivos analizados incluyeron eficiencia energética, preservación de bosques, de la biodiversidad y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros. Por cada dos ítems que mejoraron, casi tres empeoraron. La trayectoria negativa creció de 39 a 49 objetivos en un año.

Más allá del impacto ambiental de estos incumplimientos, Argentina deja de acceder a financiamiento internacional, como bonos y créditos verdes, atado a la observancia de metas ambientales y climáticas.

Cumplimientos con bajo impacto

Los 13 objetivos en trayectoria positiva se concentran principalmente en el eje de Rendición y Transparencia, vinculado a la publicación del Sistema Nacional de Información sobre Cambio Climático, el Sistema de Monitoreo del Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, el Informe Anual Ambiental y el seguimiento del compromiso de presentación del segundo Informe Bienal de Transparencia.

“Son avances institucionales relevantes para la gobernanza climática, pero insuficientes para modificar la situación de los sectores con mayor impacto directo en emisiones, adaptación y resiliencia. Sectores como bosques, transporte, residuos, emisiones y biodiversidad no tienen ningún objetivo cumplido”, señaló Villares.

La agenda 2030 en riesgo

De los 23 compromisos con fecha límite entre 2023 y 2025, solo 2 fueron cumplidos en el plazo previsto y otros 2 se cumplieron fuera de plazo. Si el criterio es el cumplimiento en tiempo y forma, 21 de 23 objetivos, el 91,3%, no alcanzaron ese estándar.

El dato es relevante porque de los 115 objetivos evaluados, 76 vencen en 2030. Dentro de ese grupo, 28 no registran avances, 26 cuentan con un avance leve, 7 ya fueron clasificados como imposibles de cumplir en el plazo establecido y solo 3 alcanzaron la categoría cumplido. Faltan cuatro años para esa fecha y la gran mayoría de esos compromisos no está en trayectoria de cumplimiento.

El informe se presentó en un contexto de desfinanciamiento y desjerarquización de la política ambiental nacional, que dejó de ser Ministerio bajo la presidencia de Javier Milei para transformarse en Subsecretaría, cargo que continúa vacante desde la renuncia del último subsecretario, Fernando Jorge Brom, el 30 de junio de 2026.

Compromisos provinciales insuficientes

El monitoreo de Sustentabilidad Sin Fronteras también incorporó el análisis de los Planes de Respuesta al Cambio Climático provinciales, exigidos por la Ley 27.520 (de presupuestos mínimos de mitigación y adaptación al Cambio Climático). Al cierre del informe, solo tres provincias contaban con planes convalidados: Jujuy, La Pampa y Misiones.

“El número global es preocupante, pero lo más relevante es la dirección”, sostuvo Villares. “No estamos ante una foto estática de incumplimiento, sino ante un sistema que se aleja cada vez más de sus metas mientras el tiempo se acorta. El problema no es la falta de compromisos climáticos, sino la falta de implementación sostenida, de información pública y de capacidad institucional para cumplirlos”, señaló el fundador de Sustentabilidad Sin Fronteras.

Fuente Tiempo Argentino

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