Aseguran que en esta primavera El Niño se podría convertir en el fenómeno más potente de los últimos 40 años

Comenzó la primavera, y con ella entramos en la fase más potente de El Niño que llegará hasta fines del verano, aunque con diferentes magnitudes en el territorio. De acuerdo a un informe de la UBA, “se podría convertir en el fenómeno más potente de los últimos 40 años”.

La estación estará fuertemente marcada por los efectos de un Niño muy severo que se potenciará aún más en los próximos meses. Se esperan más lluvias que las habituales para la mayor parte del país, particularmente sobre el Litoral y Mesopotamia, lo que aumenta el riesgo de crecidas de los ríos e inundaciones.

“Se espera que se convierta en el fenómeno más potente registrado en las últimas cuatro décadas, y se extenderá por lo menos hasta febrero de 2027. Venimos de un invierno en el que los efectos del Niño ya se habían empezado a sentir, con temperaturas en promedio más moderadas y con lluvias más intensas en varias regiones. Lamentablemente, todos estos impactos se van a potenciar en los próximos meses porque es en la primavera cuando este fenómeno se manifiesta con más fuerza sobre nuestro país”, anticipa Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Asegura que lo que por lo menos desde el mes de marzo venía siendo anticipado por diversos centros de monitoreo climático de todo el mundo se terminó de confirmar. Y que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió un comunicado en el que sostiene que “El Niño está firmemente establecido y se intensificará en un evento muy fuerte” en los próximos meses.

Y agrega: “Los pronósticos de la OMM muestran casi el 100% de probabilidad de que persista hasta febrero de 2027”.

El Niño y las zonas del país más afectadas

En este marco, el pronóstico climático trimestral desarrollado por un amplio grupo de profesionales de diversas instituciones prevé para los meses de septiembre, octubre y noviembre probabilidades muy altas de lluvias superiores a las normales sobre el norte del Litoral y oeste de Cuyo, y también para La Pampa, sudoeste y noreste de Buenos Aires y noreste de Patagonia.

A su vez, se anticipan precipitaciones entre normales y superiores a las habituales hacia el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y noroeste de Patagonia.

Normales sobre el centro-oeste de Formosa y Chaco, este de Salta y Santiago Del Estero.

En tanto, se espera que sean inferiores a las normales sobre la región del NOA y sudoeste de Patagonia.

“Cuando hablamos de lluvias más intensas de las habituales, nos referimos a la posibilidad de que el agua caída supere la capacidad de absorción que tiene la tierra”, explica Rusticucci.

Y añade: “Estamos hablando de una perspectiva que prevé lluvias que pueden estar muy arriba de lo normal en el noreste del país. Y dado que también se esperan lluvias abundantes en el sur de Brasil, los ríos de esa zona van a traer mucha agua. De hecho, ya tuvieron que cerrar la Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú”.

El Fenómeno de El Niño

La región que abarca las provincias de Misiones, Corrientes, este de Formosa, Chaco y Santa Fe, junto con el sur de Brasil, y norte de Uruguay es la zona que se anticipa como el epicentro de las precipitaciones, pero las consecuencias de la lluvias abundantes pueden extenderse hacia el sur y afectar a la Provincia de Buenos Aires donde, por su geografía, las aguas escurren lentamente.

Frente a esta situación, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) elaboró un trabajo estadístico donde se indica que, de las diez primaveras más lluviosas, cinco ocurrieron bajo los efectos de El Niño. En tanto que, cuatro de las diez primaveras más frías, se dieron bajo este fenómeno.

Foto: Télam

El informe también señala que desde 1981 se registraron 15 eventos Niño durante la primavera, 5 de los cuales fueron fuertes. El último ocurrió en 2015.

De acuerdo a lo planteado por la UBA, en línea con el comunicado de la OMM, el Niño actual será extremadamente fuerte, alcanzará su punto máximo hacia finales de este año y es posible que se convierta en el fenómeno más potente jamás registrado en las cuatro décadas que lleva el monitoreo de la organización. Además su influencia no finalizará con el año 2026 sino que se extenderá por lo menos hasta febrero de 2027.

La llegada de El Niño

La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) es argentina. Se trata de Celeste Saulo, ex titular del Servicio Meteorológico Nacional. Días atrás declaró sobre el fenómeno de El Niño y dijo que “podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó el monitoreo” hace cuatro décadas.

Saulo advirtió que El Niño de este año “tiene el potencial de asestar un golpe devastador a las comunidades y economías de todo el mundo. Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos impactos aumenten a medida que El Niño se intensifique”.

“He dicho esto antes y lo repetiré una vez más: El Niño no tiene por qué ser una receta para el desastre. Tenemos las previsiones y la capacidad de anticipación necesarias para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia”, acotó Saulo, al presentar el boletín trimestral sobre la evolución de este fenómeno climático.

Foto: Raúl Ferrari / Télam

Para el período de septiembre a noviembre, los pronósticos de la OMM indican una mayor probabilidad de temperaturas por encima de lo normal “en casi todas las zonas terrestres”.

El índice que mide las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centrooriental se intensificó desde un promedio de 1,5 °C por encima de lo normal entre mayo y julio.

Los valores semanales entre finales de julio y mediados de agosto oscilaron entre unos 2,2 °C y 2,6 °C por encima del promedio, lo que indica una intensificación continua de El Niño. En algunas zonas, las temperaturas oceánicas subsuperficiales estuvieron más de 8 °C arriba de la media durante julio y principios de agosto.

Saulo insistió en que lo suyo es un llamado a la acción: “La ciencia es clara. Tenemos los conocimientos y las herramientas necesarias para evitar que los peligros relacionados con El Niño se conviertan en una crisis”. Celeste Saulo es la secreria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Fuente Tiempo Argentino

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