La Justicia de La Plata ordenó -este martes- la detención de 15 funcionarios del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), 7 varones y 8 mujeres. Todos ellos están imputados en los hechos de abuso sexual con acceso carnal, torturas y malos tratos ocurridos el pasado 3 de junio en la Unidad Penal N° 51 de Magdalena. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) interviene desde el primer momento y participa en la causa como particular damnificada institucional.
Aquella noche que ocurrieron los hechos, cuatro mujeres fueron brutalmente golpeadas y rociadas con gas pimienta en la cara. Luego les practicaron un submarino húmedo -técnica de tortura- y los penitenciarios maculinos las abusaron sexualmente con el caño de la escopeta -otrora doctrina de facto- y la directora del penal las obligaba a que le besaran las botas.
Una de ellas, que no había sido trasladada y permanecía en los buzones -pabellón de castigo- del penal sin asistencia psicológica, intentó suicidarse el día posterior a los hechos. Ese mismo día, otra detenida se convirtió en la quinta víctima tras recibir una brutal golpiza.
Sobre las primeras denuncias
Roberto Cipriano García, abogado y secretario ejecutivo de la CPM, en el diálogo que tuvo con Tiempo, reconstruyó: «Cuando ocurrieron los hechos nosotros fuimos hasta el penal y entrevistamos a las detenidas, después realizamos una denuncia penal y otra administrativa».
Cabe destacar que previo al pedido de detención del fiscal Álvaro Garganta, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires había pasado a disponibilidad a todos los penitenciarios implicados en los terribles hechos de características dictatoriales.
Las detenciones fueron ordenadas por el titular del Juzgado de Garantías 4 de La Plata, Juan Pablo Masi, las imputadas son: Daiana Belén Balmaceda, jefa de vigilancia y tratamiento; María Belén Toledo, subjefa de vigilancia; Antonela Belén Cingolani, jefa de requisa; la encargada de turno Agustina Ailén Orona; Florencia Anahí Ortiz, inspectora de vigilancia; Daiana Ayelén Villafañe, Raquel Noemí Boccardo y Gisela Mailin Iguaran.
También Lucas German Dama, Juan Manuel Villena, Carlos Miguel Tocci, Miguel Ángel Eduardo Villotta, Facundo Sebastián Medina, Juan Antonio Juanena y Carlos Alberto Salice. Además de las máximas autoridades del penal, entre los imputados hay personal del área de sanidad, integrantes del Grupo de Intervención ante Emergencias (GIE) y de la Brigada Penitenciaria Contra Incendios (BPCI).
Están acusados -todos ellos- de los delitos de abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante y agravado por haber sido cometido por personal de fuerzas de seguridad durante sus funciones con relación a dos de las cinco víctimas.
Sobre los terribles abusos ocurridos
La noche del 3 de junio, mientras las mujeres salían a las calles para manifestarse contra la violencia de género, en el penal se desató una represión a partir de una pelea entre dos mujeres. Un grupo de penitenciarios ingresó a uno de los pabellones de la planta alta arrojando gas pimienta y encerrando a las detenidas en las celdas, donde quisieron desnudarlas para requisarlas.
Varias se negaron a quitarse la ropa frente al personal masculino del Grupo de Intervención ante Emergencias (GIE). Entonces les arrojaron gas pimienta en la cara, las sacaron a golpes del lugar y las llevaron a distintos espacios de la Unidad Penal 51 de Magdalena.
La jefa de Penal de la Unidad Daiana Balmaceda le dijo a las detenidas “Besame las botas”. mientras las sometieron a un submarino húmedo, las torturas, golpes y asfixia apretándole la cara contra colchones impregnados con gas pimienta. También recibieron otros tratos crueles, degradantes e inhumanos. Dos de ellas fueron abusadas sexualmente con el caño de la escopeta de los guardias masculinos.
Fuente Tiempo Argentino
