Si bien se espera que en la Argentina se viva con más fuerza en noviembre, El Niño ya está sucediendo. Los especialistas anticipan para las próximas semanas un impacto en las lluvias y temperaturas en distintos puntos de la Argentina.
Mientras tanto, en el planeta la situación se vuelve temeraria, especialmente para la franja central de nuestro continente y el norte de Sudamérica. La Organización Meteorológica Mundial, órgano que depende de la ONU, advirtió este jueves que el fenómeno podría ser «el más potente» del que se tenga registro y la ONU alertó que empuja al planeta hacia una «zona de peligro».
La llegada de El Niño
La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) es argentina. Se trata de Celeste Saulo, ex titular del Servicio Meteorológico Nacional. En las últimas horas declaró sobre el fenómeno de El Niño y dijo que «podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó el monitoreo» hace cuatro décadas.

Saulo advirtió que El Niño de este año «tiene el potencial de asestar un golpe devastador a las comunidades y economías de todo el mundo. Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos impactos aumenten a medida que El Niño se intensifique».
«He dicho esto antes y lo repetiré una vez más: El Niño no tiene por qué ser una receta para el desastre. Tenemos las previsiones y la capacidad de anticipación necesarias para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia«, acotó Saulo, al presentar el boletín trimestral sobre la evolución de este fenómeno climático.
El pronóstico mundial para el último trimestre
Para el período de septiembre a noviembre, los pronósticos de la OMM indican una mayor probabilidad de temperaturas por encima de lo normal «en casi todas las zonas terrestres».
El índice que mide las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centrooriental se intensificó desde un promedio de 1,5 °C por encima de lo normal entre mayo y julio.
Los valores semanales entre finales de julio y mediados de agosto oscilaron entre unos 2,2 °C y 2,6 °C por encima del promedio, lo que indica una intensificación continua de El Niño. En algunas zonas, las temperaturas oceánicas subsuperficiales estuvieron más de 8 °C arriba de la media durante julio y principios de agosto.
Saulo insistió en que lo suyo es un llamado a la acción: «La ciencia es clara. Tenemos los conocimientos y las herramientas necesarias para evitar que los peligros relacionados con El Niño se conviertan en una crisis».Celeste Saulo es la secreria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
De El Salvador a Brasil
Yendo a América Central, El Salvador se encuentra en alerta roja por la sequía generada por el fenómeno El Niño, que tiene un pronóstico grave hacia finales de 2026 e inicios de 2027 y que ya ha golpeado cultivos de maíz y frijol, provocando pérdidas. Luis González, miembro de la ONG Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), apuntó que las medidas ante la sequía «deben ir encaminadas en términos de agua, alimentos, infraestructura, salud y educación para poder enfrentar estos impactos».
Declaró que es necesario «tomar medidas para procurar un ahorro del agua, cuidar las cuencas hidrográficas, hacer reforestación, sembrar cerca de humedales, potenciar distintos tipos de riego, promover una diversificación agrícola, y potenciar el apoyo a los agricultores».
En tanto, el científico brasileño Carlos Nobre advirtió este jueves que el fenómeno meteorológico El Niño que se avecina promete ser «el más fuerte en más de 100 años» y urgió a las autoridades locales a combatir el crimen organizado para evitar que el fuego devaste la selva amazónica.
Nobre señaló que este fenómeno pronto «estará alcanzando un nivel muy fuerte» y ya comenzó a generar eventos extremos como sequías en la Amazonía y olas de calor en pleno invierno en el sudeste brasileño.
Fuente Tiempo Argentino






