Fue un súper sábado de la oposición, y no por casualidad. En la tradición política de varias latitudes (también en Argentina) anteponer el ‘súper’ a un día puntual de la semana significa que acontecimientos diversos y relevantes coincidieron en la misma fecha. Es lo que sucedió ayer. La decisión de pasar de oposición a alternativa política y electoral, anunciada por Axel Kicillof en Avellaneda, coincidió con una masiva jornada de protesta de sectores sindicales, estudiantiles y de DDHH articulados con el Frente de Izquierda (FIT). El anuncio de Kicillof, por peso propio y derivaciones, implicó una nueva pantalla de videojuego en la puja por la representación opositora. “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa”, fueron sus palabras en el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Así se ofreció como candidato para antagonizar con Milei en las presidenciales que se vienen.
El mensaje de Kicillof, pronunciado desde el campus de la UTN de Villa Domínico, se extendió más de lo esperado; incluso para él. Por su duración, la exposición fue alimentando un reiterado ida y vuelta con las primeras filas, que le reclamaban a los gritos: “¡Decilo, decilo!” Y lo que el gobernador tenía para decir, en medio del suspenso que se estiraba con pedidos de la gente y risas del propio Kicillof, fue la definición más fuerte de la tarde. “Hay otro camino y no vamos a esperar que aparezca solo. Nos pusimos en movimiento para construirlo. Desde cada pueblo, desde cada lugar, compañeros, compañeras: cuenten conmigo. Por una Argentina para los argentinos, con una Argentina con derecho al futuro”, aseguró en el cierre, en medio de una ovación y bajo un estallido de papelitos celestes y blancos.

El cierre del plenario del MDF mostró así la postal de un presidenciable que acababa de lanzarse; lanzado o por lo menos asumido como tal por él mismo y por quienes quisieran votarlo (lo que implica ya un compromiso). “Axel presidenteeee/ Axel presidenteeee”, se escuchó entre cuatro y cinco veces a lo largo del acto que puso fin al plenario del MDF. “Somos oposición, pero es necesario construir ahora una opción nacional, una salida, un lugar mejor a dónde ir. Por eso, cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos ayude a terminar con este modelo”, afirmó también Kicillof.
A juzgar por el entorno más cercano, el “cuenten conmigo” pronunciado dos veces frente a una concurrencia estimada en 30 mil personas y con muchos más siguiéndolo por televisión fue la puesta en acto de una decisión sustancial para su vida y biografía política: cuando terminó el discurso, una emocionada Soledad Quereilhac, esposa de Kicillof y madre de sus dos hijos, se abrazaba con gente cercana en un espacio ubicado debajo y a la izquierda del palco. La declaración del gobernador sobre sí mismo y la alternativa electoral a Milei fue la frase más ovacionada, pero hubo otras. “La mayoría no va a surgir de una negociación secreta, de un acuerdo entre dirigentes, de una rosca a espaldas de la sociedad”, subrayó en otro momento del plenario. El planteo generó muchos aplausos.

El otro epicentro de la mega-jornada opositora ocurrió a 15 kilómetros de Villa Domínico: en la misma Plaza de Mayo. Aunque tuvo expresiones en distintos puntos del país, la Marcha de la Bronca organizada por trescientas organizaciones gremiales, universitarias y de DD HH junto al arco de partidos de izquierda mostró poder de convocatoria (sus organizadores hablaron de 70 mil asistentes) a lo largo de un recorrido que concluyó delante de la Casa Rosada. Allí, sobre el palco montado de lado, se fueron sucediendo oradores y se leyó un documento. Tanto la convocatoria previa como el desarrollo de la protesta tuvieron en el centro a Myriam Bregman: la organización estuvo pensada para su protagonismo.
Principal figura del FIT y presidenciable, Bregman podría -si el año próximo se mantiene lo que indican algunos sondeos- romper los techos electorales de suelen limitar a la izquierda en las elecciones ejecutivas. “A partir del mensaje de las decenas de miles que nos movilizamos hoy vamos a llegar a cada lugar del país. Cada uno de nosotros puede ser alguien que multiplique en dos, en tres, en cuatro, si la convicción que mostramos es la que mostramos hoy. Hoy hicimos algo muy grande”, señaló la abogada y legisladora cuando en la Plaza de Mayo iba cayendo la noche.
La Marcha de la Bronca se replicó en casi todas las capitales de provincia: Córdoba, Santa Fe, Rosario, Mendoza, Neuquén, Bariloche, Salta, entre las principales.
El documento que leyeron los organizadores apuntó a exponer y coordinar las situaciones de injusticia cada vez más graves que enfrenta la sociedad. Se denunció, por caso, “la bronca de quienes son despedidas y despedidos mientras los grandes empresarios multiplican sus ganancias”. Lo mismo respecto de “la bronca de un pueblo que ve cómo los poderosos se reparten el país, compran voluntades y pretenden gobernar con las cartas marcadas”. “Una bronca profunda, nacida frente a tanta desigualdad, tanto atropello y tanta mentira organizada”, resumió el pronunciamiento.

En la Facultad de Derecho
Otro protagonista del súper sábado opositor fue el exministro de Economía Sergio Massa. El dirigente del Frente Renovador participó de un encuentro -una convocatoria más cerrada- con la juventud de su espacio, que se congregó en la Facultad de Derecho de la UBA. Con la presencia de alrededor de mil militantes y dirigentes, los asistentes debatieron sobre economía, Argentina bicontinental, municipios, política legislativa, comunicación y movimiento obrero. Según fuentes del FR, Massa instó a los jóvenes a “tomar el bastón del mariscal”, a asumir “protagonismo” y a “armar algo en conjunto”. “Se viene una etapa de renovación en el peronismo”, fue otra frase que circuló en los intercambios.
La superposición de concentraciones y actos en Avellaneda, Plaza de Mayo y la Facultad de Derecho -todo el mismo día- mostró una postal bastante gráfica de lo que ya está pasando. A medida que avanza el cronograma electoral, crece la competencia por encarnar en las urnas al ‘antimileísmo social’. Kicillof, Bregman o Massa saben que hay un clima social de la época por representar. Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la propia UBA terminado hace una semana (1181 casos) reflejó, por caso, que el clima social y el estado emocional que predomina entre los argentinos, y que podría extenderse al año electoral, es nítidamente negativo: combina “agotamiento, angustia y tristeza” con “incertidumbre, hartazgo y temor al futuro”.
La puja por la representación -se descuenta- irá ganando intensidad a medida que avance el almanaque. En la pulseada aparecerán acuerdos y desacuerdos; habrá tiranteces, polémicas. Más críticas, réplicas y contrarréplicas. En el plenario de Villa Domínico, por caso, volvió a hablarse de “nuevas canciones”. Kicillof sostuvo que una clave de lo que entiende como novedad y que propuso para la construcción de la “alternativa nacional” que confronte con Milei es la lógica participativa.

“Una alternativa nacional, déjenme decirles, no se construye desde una oficina”, aseguró. Y en otro momento marcó: “No me interesa una construcción a control remoto. Tenemos que escuchar, sumar y organizar todas las regiones de la Argentina.” “Las nuevas canciones se construyen desde abajo”, insistió luego. En su mensaje, de todas formas, llamó a no construir “contra nadie del campo popular” y denunció la injusta detención de Cristina.
Si el discurso de Kicillof fue el foco central de lo que ocurrió en Avellaneda, entre el mediodía y las 14 hubo micrófono abierto en diez comisiones con mucho protagonismo de delegaciones de distintas provincias, con predominio de asistentes de Córdoba, Chaco, San Juan y Mendoza. El intendente de la localidad cordobesa de Canals, Edgar Bruno, quien se definió como “cordobesista” y pidió un homenaje para José Manuel de la Sota, valoró dentro de una carpa atestada que “Axel no tiene causas penales” y que se trata de “un tremendo administrador”. “No se va de los actos, se queda recorriendo”, añadió, y pidió un perfil similar en toda la dirigencia opositora.
Fuente Tiempo Argentino







