Un cambio económico como el que pretende el gobierno de Javier Milei, viene acompañado de una “transformación cultural” o, en este caso, de la eliminación de lo identitario y del patrimonio histórico nacional.
En 2024 el bloque de La Libertad Avanza propuso modificar el nombre de la estación “Juan Manuel de Rosas” de la línea B de subte y llamarla Monroe, en homenaje al quinto presidente norteamericano James Monroe, creador de la famosa doctrina “América para los americanos”.
En aquella ocasión la iniciativa había sido presentada por la legisladora libertaria Sandra Rey, argumentando la proximidad la avenida que lleva el mismo nombre, dado que la boca del subte se encuentra en la intersección de las avenidas Triunvirato y Monroe.
Dos años después, la misma diputada presentó otro proyecto insiste con eliminar el nombre de Rosas, pero está vez dejar el nombre Villa Urquiza.
Para concretar el cambio, establece que deberán cumplirse los procedimientos previstos en los artículos 89 y 90 de la Constitución de la Ciudad, vinculados con la modificación de nombres en espacios públicos.
Cabe destacar que la estación está ubicada sobre avenida Triunvirato, entre Monroe y Franklin D. Roosevelt, en el barrio de Villa Urquiza, y funciona como conexión con la estación General Urquiza del Ferrocarril Mitre. Fue inaugurada en julio de 2013 como terminal oeste de la Línea B.

Cuáles son los fundamentos contra el nombre de Rosas
Originalmente se había previsto que la estación se llamara “Villa Urquiza”, pero durante el tratamiento legislativo previo a su apertura se incorporó la referencia a Juan Manuel de Rosas. En 2015, la Legislatura había aprobado en primera instancia una propuesta para sumar la denominación “Villa Urquiza” a la estación.
Los autores sostienen que los nombres de las estaciones deben priorizar la identificación geográfica para facilitar la orientación de los usuarios y plantean que algunas denominaciones dobles responden a criterios políticos o ideológicos.
El proyecto aduce que la terminal se encuentra dentro del barrio de Villa Urquiza y que otras estaciones cercanas, como Echeverría, De los Incas-Parque Chas y Tronador-Villa Urquiza, ya incorporan referencias territoriales vinculadas a la zona.
En 2008, la línea B “Villa Urquiza”, modificó su nombre a Juan Manuel de Rosas, tras la sanción de un proyecto de Ley en el parlamento porteño. Cinco años más tarde, el legislador porteño mandato cumplido, Alejandro Bodart, intentó modificar nuevamente el nombre de la estación cabecera de la línea B.
A mediados de 2016, la legislatura porteña optó por sumar al nombre Rosas, la denominación “Villa Urquiza”, luego de la aprobación de un proyecto de Ley presentado por el ex legislador Hernán Rossi de la Unión Cívica Radical (UCR). Para la modificación del nombre, se realizó una audiencia pública que resolvió en ese sentido.
Uno de los argumentos originales de la legisladora para fundamentar el cambio de nombre de la estación está alejado de la realidad. La decisión de nombrar Rosas a la estación no estuvo ligada al “color rojo punzó” de la línea B, sino en el marco de una reparación histórica que, en gran medida, fue reclamado por vecinas, vecinos y organizaciones del barrio. Originalmente la avenida Monroe tuvo por nombre Juan Manuel de Rosas entre 1973 y 1976, cuando la última dictadura militar le devolvió su nombre anterior.
¿Cambio cultural o eliminación de lo identitario?
Durante la presidencia de Mauricio Macri, se retiraron las figuras de los próceres de los billetes para reemplazarlas por animales autóctonos. Por su parte, la gestión de Javier Milei también implementó cambios en la simbología oficial; a los pocos meses de asumir, modificó el nombre del Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada y lo rebautizó como Salón de los Próceres, espacio donde se incluyeron los retratos de figuras políticas como Julio Argentino Roca y Carlos Menem.
El Gobierno también cambió el nombre del Salón de los Pueblos Originarios de la Casa Rosada por el de Salón Héroes de Malvinas. Se trata de una denominación con la que la mayoría coincide, aunque esta iniciativa contrasta con las medidas sociales y económicas implementadas por la administración de Milei hacia los excombatientes.
Entre otros cambios, quitó el nombre «Gasoducto Presidente Néstor Kirchner» para llamarlo «Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno». Asimismo, eliminó la denominación de Centro Cultural Kirchner del ex Correo Central y lo rebautizó como Palacio Libertad.
Respecto a las fechas históricas, el gobierno libertario modificó el nombre Día de del Respeto a la Diversidad Cultural (12 de octubre) por su denominación tradicional de Día de la Raza; y mediante el decreto 562, modificó el nombre de Día de las Infancias por el histórico Día del Niño.
Fuente Tiempo Argentino







