Estudiantes liberados de la sede CUSAM que la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) instaló en la Unidad Penal 48, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), participaron en la 5° Marcha Federal Universitaria. Las fuerzas de seguridad reprimieron a los manifestantes.
Mientras se movilizaban frente al Congreso de la Nación -donde fueron reprimidos- expresaron su solidaridad con el Centro Universitario Devoto (CUD), que durante los últimos días fue desintegrado por los gobiernos de Javier Milei y Jorge Macri.
Se movilizaron para exigir al Gobierno Nacional el cumplimiento de la Ley N° 27.795 de Financiamiento Universitario y la inmediata aplicación de todos los fallos judiciales que ordenan actualizar los fondos correspondientes. Y reclamaron la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023.
Por la soberanía nacional
«Nosotros apoyamos a la universidad pública, a nuestra soberanía política y económica», aseguró el licenciado Gustavo Segovia, director de políticas carcelarias y post-carcelarias, miembro de la organización política Cusan Línea Fundadora, a Tiempo.
Segovia apuntó: «Apoyar y defender la universidad pública en Argentina responde a razones fundamentales relacionadas con los derechos sociales, el desarrollo del país y la igualdad de oportunidades».
El director de políticas carcelarias y post-carcelarias sostuvo que hay que garantizar el acceso al conocimiento y a la educación superior, porque es un derecho universal y no un privilegio. Y señaló que el ascenso social funciona como un motor de movilidad ascendente para estudiantes que, en muchos casos, son la primera generación universitaria de sus familias.
Daniel «Pitorchy» Werbach es otro estudiante liberado de la sede Cusam del penal 48 de José León Suárez: «Para lograr bajar el índice de inseguridad en el país hay que brindarle a las personas acceso a la educación en todos sus niveles; no hay otra«, puntualizó.

«La educación libera a los pueblos»
«Tuve la experiencia de atravesar el encierro, pero conocí la educación y la educación fue la que me hizo libre. Recibí formación y pude abrir mi mente. Somos un espacio de resistencia y lucha permanente basada en la educación, porque el saber es la herramienta que libera a los pueblos oprimidos«, remarcó Werbach.
El estudiante liberado terminó ahondando en que la educación cumple una función integradora de lo social en todos los contextos: pero que en las cárceles es una herramienta de suma importancia. Porque en el encierro las personas están realizando un análisis de introspección para cambiar sus mentes.
Cabe destacar -en esta línea- que la ciencia, tecnología y soberanía impulsan la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la formación de profesionales (médicos, científicos, ingenieros y docentes) que son esenciales para el país.

Solidaridad con el Centro Universitario Devoto
Las y los estudiantes del Centro Universitario Ezeiza (CUE), dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), difundieron un comunicado en el que expresan su solidaridad con el Centro Universitario Devoto (CUD), que fue recientemente desintegrado por el Gobierno de la Nación y de la Ciudad.
Desde el CUE adhirieron a la 5° Marcha Federal Universitaria y se declararon en huelga de hambre en reclamo del financiamiento universitario. Denunciaron que están proscritos por la Resolución 372/2025, que fue dictada por el Ministerio de Seguridad de la Nación durante la administración de Patricia Bullrich.
«Consideramos que los traslados de los estudiantes de Devoto es una violación directa a los Derechos Humanos y una acción totalmente inconstitucional que generó daños irreparables a quienes los padecieron», denunciaron.
Y completaron: «Es por ello que todos los universitarios que estamos en el penal de Ezeiza nos declaramos en huelga de hambre a partir de este jueves. Necesitamos una respuesta urgente, esto no puede seguir así porque es una violación a la democracia argentina«.
Así mismo, agradecieron el acompañamiento de los organismos de Derechos Humanos y de las distintas Facultades de la UBA. Y explicaron que hasta el momento esperan una decisión y posicionamiento de la dirección del Programa UBA-XXII ante todos los atropellos que están sufriendo.
Fuente Tiempo Argentino






